A pocos días de la masacre de 19 niños y dos maestras en la escuela Robb Elementary, de Uvalde, Texas, aún hay muchas heridas por sanar y preguntas por contestar.

De los pocos más de 500 estudiantes del centro educativo, 9 de cada 10 son latinos. Pero ahora algunas sillas están teñidas de dolor y recuerdos que se entremezclan con traumas, tanto para los niños como para los padres, maestros y demás empleados escolares. Incluso las fuerzas policiales. En resumen, la comunidad entera de unos 16,000 habitantes de Uvalde.

Cuando se preguntan si podrán volver a estudiar allí y si seguirán operando como antes, les toca preguntarse si están preparados para sanar.

Hoy se saben tres cosas que son necesarias para conocer el futuro de la escuela tras la masacre:

1. Los niños no quieren regresar.

Padres están lidiando con la difícil tarea de explicar a sus hijos lo que ocurrió el 24 de mayo en la escuela Robb. Independientemente de si los niños perdieron a un amigo cercano, un familiar o solo un compañero en la masacre, tienen miedo de ser víctimas de una situación como la que vivieron.

2. Autoridades escolares dicen que no volverán.

En una reunión reciente el superintendente del Distrito Escolar Independiente Consolidado de Uvalde, Hal Harrell, aseguró que:

"No vamos a volver a ese campus". Esperan en los próximos días decir el futuro de la escuela, pero de antemano dijo que: "Nuestros niños, nuestro personal, no vamos a regresar".

3. Presidente estudia un nuevo rumbo para la escuela donde ocurrió la masacre.

Fuentes allegadas al gobierno revelaron que se está pensando en darle un nuevo giro al plante. El senador demócrata y representante de Uvalde, Roland Gutiérrez, dijo que el presidente Joe Biden está considerando demoler la escuela y construir una nueva utilizando fondos federales.

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Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com