El Pentágono admitió el 17 de septiembre que su ataque con drones en Kabul hacia un presunto miembro del Estado Islámico fue un completo error que acabó con la vida de 7 niños inocentes y otros civiles.

El una rueda de prensa, el jefe del Comando Central de Estados Unidos, general de la Marina Frank McKenzie, dijo que "el ataque fue un trágico error".

"Ahora estoy convencido de que hasta 10 civiles, incluidos hasta siete niños, murieron trágicamente en ese ataque",

dijo McKenzie.

El ataque estuvo dirigido contra un Zemari Ahmadi, un trabajador para una organización de ayuda estadounidense, cuya camioneta se convirtió en blanco de sospecha para los militares estadounidenses.

Un análisis militar posterior al ataque determinó que no había pruebas de que Ahmadi cargara explosivos en la camioneta.

"Además, ahora evaluamos que es poco probable que el vehículo y los que murieron estuvieran asociados con el ISIS-K, o con una amenaza directa para las fuerzas estadounidenses",

expresó McKenzie.

El ataque ocurrió el 29 de agosto, tres días después de que dos miembros del Estado Islámico se explotaran a sí mismos en un ataque suicida que acabó con la vida de 13 militares estadounidenses, entre ellos, 5 latinos.

El funcionario también dijo que estaban explorando la probabilidad de hacer pagos a las familias que perdieron a sus miembros en el ataque.

Para más información, suscríbete a nuestro Newsletter. La Noticia produjo esta nota con información de The Associated Press (AP).

José Cordero

Licenciado en Comunicación Social por la Universidad de Los Andes, Venezuela. Periodista de La Noticia. jcordero@lanoticia.com

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