El grupo ambiental Earthjustice, analizó el monitoreo de la Agencia para la Protección Ambiental (EPA) de varias plantas energéticas de la empresa Duke Energy, y señaló que el nivel de radiación en el agua subterránea es 38 veces más alto de lo que la EPA considera seguro para el agua potable.

El reporte dado a conocer el 7 de marzo, fue cuestionado por Duke Energy asegurando errores en el método con el cual se interpretó la información.

La planta de Asheville elimina la ceniza de carbón que se produce en el proceso de generación de energía en estanques de almacenamiento en el Lago Julian. Durante los últimos meses parte de esa ceniza de carbón fue enviada como material de construcción para el aeropuerto regional de Asheville, lo cual fue beneficioso para el medio ambiente.

Ambientalistas advierten que ahora que el proyecto del aeropuerto terminó, se seguirá eliminando más cenizas de carbón, y seguirán las filtraciones en las aguas subterráneas.

Paige Sheehan, vocera de Duke Energy, aseguró que el trabajo de limpieza de la empresa en áreas cercanas a la planta de Lago Julian no ha terminado, incluido el monitoreo de lo que ella dijo era radiación de origen natural, basada en la geología local.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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