Charlotte - Las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump podrían perjudicar la industria agrícola en Carolina del Norte, la cual cuenta con cerca de 80,000 trabajadores, de los cuales la mitad serían indocumentados.

Larry Wooten, presidente del Buró de Granjeros de Carolina del Norte, indicó que solo 20,000 de estos trabajadores están bajo el programa de visas H2A, que permite a los extranjeros trabajar temporalmente en labores agrícolas.

Wooten dijo que 40,000 trabajadores son indocumentados quienes viven hace más de 10 años en el país.

Los granjeros se encuentran preocupados con las medidas migratorias restrictivas de Trump, que prácticamente ponen en riesgo de deportación a cualquier indocumentado.

Por ello Wooten y un grupo de granjeros decidieron ir a Washington DC, para abogar por una reforma migratoria que asegure una fuerza laboral legal y estable.

El grupo visitó a los senadores republicanos Richard Burr y Thom Tillis, y a los representantes republicanos, George Holding, David Rouzer, Ted Budd y Mark Meadows.

“Lo primero que hay que hacer es asegurar la frontera, lo cual todos pensamos que es importante. Lo siguiente es tener un programa de trabajadores temporales que funcione y ayude a que puedan venir trabajadores de forma legal. Lo tercero es alguna resolución al ajuste de estatus de los trabajadores indocumentados, para que se puedan quedar aquí y trabajar si son buenas personas”, señaló Wooten al diario News and Observer.

Bajo el programa de visas H2A, el Departamento de Trabajo determina que un granjero debe pagar al trabajador el salario mínimo, que se incrementó en el estado de $10.72 la hora en 2016 a $11.27 la hora en 2017.

Deja un comentario