Charlie Werner se despertó el sábado por la mañana y descubrió que Lila Lee Shrimpin —su barco camaronero— no estaba más en el lugar donde lo había anclado. Alguien le había robado su herramienta de trabajo y la forma que conocía para obtener sustento.

Todo era tristeza hasta que unas horas después, el domingo por la noche, Werner compartió en sus redes sociales que Lila Lee había sido encontrada en Georgetown, muy cerca de Sea Tow en Carolina del Sur y que procedería a rescatarla gracias a la policía local.

La Guardia Costera lo encontró

"¡Encontraron a Lila Lee!", exclamó Werner en sus redes sociales, donde generó cientos de reacciones debido a su conmovedora reacción.

“Solo quiero tomarme un minuto y agradecerle a la Guardia Costera, a la Oficina del Sheriff del Condado de Georgetown, a Tommy Werner, no podría haber hecho esto sin ustedes, Samantha y Alex, todos los camaroneros de la costa este y todas y cada una de las personas que se tomaron el tiempo para compartir mi publicación, enviarme mensajes de texto y apoyarme”, abundó.

Se viralizó su denuncia

La primera publicación en la que denunció en su página de Facebook sobre la desaparición de su bote fue compartida más de 2,000 veces.

Werner dijo que su bote, Lila Lee, estaba atracado en Murrells Inlet y que la gente lo había visto dirigirse hacia Pamplico Sound o en algún lugar del Intracoastal Waterway entre Charleston y Morehead City después del robo.

Emotivo reencuentro de un hombre con su barco camaronero
Werner se dedica a la pesca de camarones en Carolina del Sur (Foto: Facebook)

El navegante explicó que construyó el aparejo en el barco y su familia lo ayudó a reconstruirlo. El barco tiene un casco blanco con adornos negros con fondo azul y puertas de cabina de madera oscura, describió Werner.

La gente también informó haber visto el nombre de Lila Lee borrado del costado y la parte trasera del bote en un intento de los presuntos ladrones por despistar a quienes conocían el barco de Werner.

Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

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