Cheryl Daigle planeaba ir a Charlotte para el cumpleaños de su nieto Charlie. El menor cumpliría 4 años, por lo que la abuelita iba a quedarse varias semanas durante las vacaciones de Navidad.

La mujer de 76 años se sentía bien, pero igual se sometió a una prueba de COVID-19 antes de iniciar el viaje desde Washington DC.

Su prueba rápida fue negativa, pero la prueba de laboratorio resultó positiva.

Del negativo a la tragedia

"Cuando recibió la llamada, comenzó a sentirse adolorida", dijo la hija Christine Weiss a la cadena local WCNC.

"Ella comenzó a dar un giro. Se volvió extremadamente débil y fatigada, incluso con dificultad para levantar los brazos".

"Había estado entrando y saliendo del hospital dos veces en una semana, pero esta tercera vez era más grave”.

"Cada vez que sonaba el teléfono y veía que era el hospital, eran malas noticias", dijo Weiss.

Su madre fue trasladada a la UCI.

"Y a partir de ahí nunca se recuperó realmente", dijo.

Pero Weiss todavía hablaba con su madre todos los días, varias veces al día, como lo habían hecho durante toda su vida, no estaba lista para escuchar sus últimas palabras.

Crisis por la pérdida de la madre

Weiss ha enfrentado su propia crisis de salud durante años.

Tiene EM y cuatro aneurismas cerebrales que pronto requerirán cirugía, por lo que su familia ha sido más cautelosa con respecto al COVID-19, y pensaron que estaban bastante bien informados.

"El impacto es irreal", dijo Weiss.

"Sí, sabía que mi mamá estaba en la UCI luchando contra COVID, pero realmente pensé que si evitábamos la intubación estaríamos bien”.

“Probablemente más impactante porque todavía estábamos hablando con mi mamá".

El día 12, llamó el médico.

Su mamá quería que la trasladaran a un hospicio.

Su madre llegó a casa, murió allí solo dos horas después.

"Esto es como ser golpeado de frente por una camioneta” dijo Weiss.

Ahora le encanta escuchar la voz de su madre a través de mensajes de voz antiguos. Solían parecer tan ordinarios, ahora son un regalo extraordinario.

"Christine, hola cariño, no tienes que volver a llamar", dice uno. "Hablaré contigo pronto, espero que estés bien, cariño, te quiero ... adiós", fueron últimas palabras.

Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

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