Estados Unidos tiene una larga historia de esterilizaciones forzadas
Las esterilizaciones forzadas por parte de Estados Unidos han afectado principalmente a mujeres de color.

Cuando se supo la noticia esta semana de que ICE estaba realizando histerectomías de detenidos sin consentimiento en Georgia, varias personas expresaron conmoción por la noticia.

Pero esto no es algo nuevo. Estados Unidos tiene una historia de décadas de esterilización forzada de personas, en particular mujeres de color.

Puerto Rico y el control de la natalidad

En un ensayo de una píldora anticonceptiva en la década 1950 en Puerto Rico, se inscribieron más de 1,500 mujeres puertorriqueñas, muchas de las cuales vivían en la pobreza y ya tenían varios hijos. Sin embargo, las mujeres no se dieron cuenta de que la píldora que estaban tomando era experimental.

En 1965, aproximadamente el 34 % de las mujeres puertorriqueñas en edad fértil habían sido esterilizadas, dos tercios de las cuales todavía tenían veintitantos años.

En el transcurso del experimento, 26 mujeres desarrollaron coágulos de sangre y seis mujeres murieron como resultado. No hubo investigaciones sobre sus muertes.

Esterilización de mujeres indígenas

Se estima que 70,000 mujeres indígenas fueron esterilizadas sin su consentimiento desde mediados de la década de 1960 hasta finales de la de 1970. Estos procedimientos se detuvieron después de la presión de activistas indígenas que obligaron a adoptar regulaciones federales.

Con la aprobación de la Ley de Investigación de Población y Servicios de Planificación Familiar de 1970, las esterilizaciones fueron subsidiadas para aquellos que recibieron su atención médica del Servicio de Salud Indígena.

Esterilización de mujeres mexicanas

En Los Ángeles, entre 1969 y 1973, las mujeres mexicanas y chicanas también fueron objeto de esterilizaciones involuntarias de manera desproporcionada. Varias de estas mujeres se unieron a una demanda colectiva.

Muchas de estas esterilizaciones se realizaron de forma involuntaria y sin consentimiento. Estas mujeres firmaron el papeleo sin poder leer el idioma inglés. Otras veces, se les dijo que era necesario la cirugía para mantener sus beneficios sociales.

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Julian Berger

Estudiante de periodismo y español en UNC Chapel Hill. Participó en los noticieros Carolina Ahora y Carolina Now, donde ganó el premioMVP. Miembro de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos. jberger@lanoticia.com

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