Algunos de los efectos en los sobrevivientes de COVID-19 es la “niebla cerebral” junto con otros problemas neurales, que pueden abrir las puertas al Alzheimer.

Es por ello que investigadores se apresuran a investigar si en efecto las secuelas del coronavirus en el cerebro pueden llegar a desencadenar en Alzheimer.

Te puede interesar: Aprenda a reconocer los primeros síntomas del Alzheimer

Preocupantes vínculos entre el COVID y el Alzheimer

Un estudio de adultos mayores en Argentina encontró una cantidad sorpresiva de cambios en la memoria y el razonamiento similares a la demencia. Esto ocurrió durante al menos seis meses después de contagiarse de coronavirus, independientemente de la severidad de la infección.

Otros científicos detectaron proteínas relacionadas con el Alzheimer en la sangre de neoyorquinos cuyo COVID-19 desató síntomas cerebrales tempranos.

En el informe de los hallazgos preliminares los expertos resaltan que se necesitan muchos más estudios. Determinar si el COVID-19 eleva el riesgo de padecer Alzheimer y otros problemas cerebrales más adelante en la vida podría tardar años.

Te puede interesar: ¿Cuáles son las secuelas a largo plazo que se presentan tras padecer COVID-19?

Detalles del estudio que encendió las alertas

En la provincia argentina de Jujuy investigaron a personas de 60 años y mayores que no tenían historial de problemas cerebrales antes de la pandemia.

Entre tres y seis mes después de que se infectaran con coronavirus, aproximadamente 20% de los adultos mayores tenían problemas con la memoria a corto plazo. Y 34% tenían problemas más profundos, incluyendo dificultades para recordar palabras y con la memoria a largo plazo.

El doctor Gabriel de Erausquin, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio y líder del estudio, calificó los síntomas graves como "síndrome similar a la demencia”.

La severidad con que los afectó el COVID-19 no fue un vaticinio de los problemas que vendrían después. En lugar de ello, los que estaban más en riesgo presentaron una pérdida persistente del olfato. A menudo dicha pérdida es temporal con el COVID-19. Pero De Erausquin hizo notar que la región olfativa del cerebro está vinculada directamente con áreas cruciales para la memoria, y en ocasiones una pérdida del olfato es un indicio temprano de padecimientos degenerativos como el Alzheimer y el mal de Parkinson.

Te puede interesar: Signos de alerta temprana del Parkinson

¿Cómo proteger al cerebro?

“Si tuviste COVID, esto no significa necesariamente que sufrirás un impacto", según Heather Snyder, de la Asociación de Alzheimer. No obstante añadió que la posible relación es suficiente razón para vacunarse.

Otra razón de peso es que si bien los análisis preliminares se centran en adultos mayores, también hay evidencia de problemas persistentes en sobrevivientes más jóvenes del COVID-19. En esos casos la mayor afectación ocurre en la capacidad para concentrarse.

Desarrollado por La Noticia con información de AP.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

Deja un comentario