¿Cómo lograr que la comida sana sea sabrosa?
La comida saludable no tiene porqué ser insípida pues hay alternativas para que sea sabrosa sin tener que agregar ingredientes dañinos.

Aprender a preparar comida saludable sabrosa con menos sal, azúcar y grasas es muy importante para que toda la familia se beneficie del balance perfecto entre sabor y salud.

Los alimentos, su proceso de producción, preparación y hasta cómo se consumen, han experimentado cambios con el paso del tiempo.

En la actualidad se ha comprobado que algunos métodos de cocina tienen mayores beneficios que otros cuando de salud se trata, pues la alimentación, acompañado de la actividad física y los tiempos de descanso, es uno de los principales elementos para mantenernos sanos.

Una de las principales recomendaciones que nutricionistas y profesionales de la alimentación recomiendan, es el aumento de proporciones en alimentos de origen vegetal y la reducción de aquellas de origen animal. El gran reto: lograr platillos más sanos sin sacrificar el sabor.

¿Cómo cocinar comida sabrosa con menos sal?

La sal que utilizamos al cocinar tiene propiedades muy particulares que en la mayoría de los casos su función es la de realzar el sabor en los diferentes platillos. En un gran número de ocasiones se confunde un buen sazón con el uso excesivo de sal y esto genera consecuencias de negativas, en cuanto a presión sanguínea se refiere.

La recomendación de los especialistas es la de no consumir más de 6 gr. de sal al día ¡en todo el día! Y recordar que muchos de los alimentos ya contienen sal.

Algunas alternativas para cocinar saludable y sin excesos de sal, es sustituir este ingrediente con hierbas y especias, que no sólo añaden aroma y sabor sin aumentar el nivel de sodio, sino que permiten combinarse y no aportan calorías.

Se puede, primero, condimentar con estas hierbas y dejar la sal como última opción en caso de ser necesaria.

Hay muchas personas que agregan sal a sus platillos de manera mecánica sin haberlo probado antes; lo ideal es no tener saleros en la mesa y evitar consumir en exceso alimentos procesados que tienen alto contenido en sales como medio de conservación tales como: embutidos, quesos duros y productos enlatados.

¿Cómo cocinar con menos azúcar?

En cuanto al azúcar, ésta es un combustible para el cuerpo, pero también aporta muchas calorías.

No conviene su consumo en exceso para quienes buscan controlar su peso corporal y se debe tener en cuenta que ya está presente en la mayoría de los alimentos, por lo tanto no sería necesario agregarla de forma extra, salvo por el deseo de sabores dulces.

Es posible reemplazar el azúcar por productos como miel y sustitutos de azúcar disponibles en el mercado o, simplemente, acostumbrar poco a poco al paladar a gustos menos dulces.

¿Cómo cocinar con menos grasa?

Las grasas son parte de muchos alimentos e influyen en su sabor, aroma y textura; aportan calorías y son necesarias para que el organismo aproveche muchas vitaminas como A, D, E, y K denominadas “solubles en grasa”.

Las grasas pueden ser saturadas y no saturadas; siendo las primeras las más perjudiciales para la salud porque elevan el colesterol en la sangre.

Las grasas de origen vegetal son principalmente no saturadas y, por tanto, de mejores resultados para el organismo. Pueden incluirse en la alimentación en proporciones adecuadas sin que produzcan efectos no deseados.

Las grasas vegetales (y en general las saturadas) ayudan a disminuir el colesterol en sangre; manteniéndolo en niveles bajos.

Evite frituras

Para cocinar saludablemente comida sabrosa se debe tomar en cuenta un consumo moderado de las frituras; pues calentar en exceso el aceite (o peor aún: reutilizarlo) significa para cualquier tipo de grasa una modificación de su composición química; con resultados poco deseables.

La mejor manera de controlar el consumo de grasas al momento de cocinar es utilizando aceite en aerosol que no sólo ayuda al consumo de cantidades adecuadas; sino que no modifica los sabores de los alimentos.

Al tener un control de la grasa, también controlamos la cantidad de calorías de cada platillo. Con sólo sustituir los procesos habituales de cocina; se pueden evitar ingestas innecesarias de grasa y calorías.

Por ejemplo, un omelette elaborado de manera tradicional puede representar el consumo del doble de grasa que cocinado con aceite en aerosol y; un considerable incremento de calorías; 518 kcal al utilizar mantequilla frente a 404 kcal utilizando aceite en aerosol.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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