El paso del huracán Agatha por México desbordó ríos, ocasionó deslaves y destrozos en viviendas y zonas turísticas de la costa, además de ocasionar la muerte de 11 personas confirmadas al momento.

El gobernador del estado de Oaxaca, Alejandro Murat señaló el balance como "preliminar". Unas 33 personas están desaparecidas, incluyendo niños.

Agatha hizo historia como el huracán más potente que ha tocado tierra en un mes de mayo durante la temporada de tormentas del Pacífico oriental. El meteoro se formó el domingo y ganó fuerza rápidamente.

El ojo de la tormenta llegó a Oaxaca el lunes por la tarde como un potente huracán de categoría 2, con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora (105 mph). Perdió fuerza rápidamente al avanzar tierra adentro, pero dejó grandes daños.

Murat señaló que las comunidades más afectadas se ubican en la parte alta de la sierra, en su mayoría pequeños poblados aislados que continuaban incomunicados la noche del martes. En Santiago Xanica, a dos horas de la costa, se reportaron 6 muertos y 10 desaparecidos.

¿Todavía es peligroso el huracán Agatha?

Aunque la tormenta se disipó por la tarde del martes el Centro Nacional de Huracanes y autoridades mexicanas advirtieron que las fuertes precipitaciones del sistema podrían causar peligrosas inundaciones repentinas en los estados del sur de México.

Los remanentes de Agatha se movían hacia el noreste rumbo al estado de Veracruz, con vientos máximos sostenidos de 45 km/h (30 mph).

Se instó a la población permanecer en alerta ante posibles nuevos desbordamientos y deslaves.

La localidad de San Isidro del Palmar, a unos cuantos kilómetros de la costa, fue anegada por el río Tonameca que atraviesa la ciudad.

Las aguas marrones del río llegaban hasta las ventanillas de los automóviles estacionados y de los camiones utilizados para el transporte local.

Personas caminaron con el agua que les llegaba hasta el cuello para intentar salvar los objetos que pudieron de sus casas. En su paso llevaban figuras religiosas en los brazos.

Las intensas precipitaciones y un fuerte oleaje azotaron las localidades turísticas de Zipolite, conocida por sus playas nudistas y la práctica del surf. También Mazunte, otra popular playa de ambiente bohemio que quedó llena de lodo.

Las ráfagas de viento se escucharon durante unas seis horas el lunes, dijo Silvia Ranfagni, gerente del hotel Casa Kalmar, en Zipolite.

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Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com