Celebrando graduaciones de jóvenes durante la COVID-19

Con la llegada del nuevo coronavirus, las aulas están vacías, los patios de recreo silenciosos, pero las lecciones no han terminado. Muchos hogares se han convertido en escuelas usando las computadoras para interactuar virtualmente sus maestros y limitadamente con los compañeros. Esto puede generar tristeza en el corazón de nuestros niños y jóvenes, especialmente ahora que se acerca el tiempo de las graduaciones. La buena noticia es que usted puede hacer algo al respecto.

La pandemia ha cambiado la vida de los hogares con niños en edad escolar. Los padres no estaban acostumbrados a esta modalidad de tener los hijos en casa todo el tiempo, ni estar pendientes de la hora en que sus hijos se tienen que sentar enfrente de la computadora a estudiar o a conectarse con sus maestros.

Muchos niños que antes sentían apatía por ir a la la escuela y que muchas veces sus padres los tenían que apurar para que vayan, hoy se sienten con un gran deseo de ir a su escuela, tal es el caso de Rosita, una niña de cuarto grado que me decía que le hacia falta su maestra y jugar durante el recreo con sus compañeros de clase, y que ya estaba cansada de la computadora.

El fin de año escolar se acerca, y es el tiempo cuando los niños y jóvenes están cerrando su curso y preparándose para las promociones de grado y las graduaciones. Conozco a Jorge, un joven que esperaba con ansias su graduación, muy triste me comentaba que se siente muy frustrado pues, aunque la graduación fue pospuesta para , dice que ya no será igual.

Como Jorge, muchos jóvenes lloran al no poder graduarse pero creo que los padres y familiares de todos estos estudiantes y graduados debemos ser sensibles a esta situación. Sería muy bueno que cada familia haga algo especial para dejarle saber a cada niño y joven que ellos son apreciados.

Usted puede hacer una ceremonia en casa con la familia inmediata, manteniendo las normas de distanciamiento social. Sin tener invitados, hagan una reunión y una comidita especial para ellos.

Si es posible hagan una caravana de familiares y amigos que aprecian al joven o a la joven, y pasen por la casa del graduando, con globos, pancartas y algún regalito. Usualmente a los jóvenes les gusta un regalito monetario que podría depositarse en alguna canastita que pongan a su paso, pedirle que se ponga su toga y espere que pasen sus familiares y amigos.

Este tipo de evento lo hicimos para el cumpleaños de mi nietecito, y les puedo decir que él quedó altamente satisfecho. Si no puede hacer algo elaborado, de todas formas tome tiempo para pensar y planear algo que estimule a su graduando y prepárese para celebrarlo, pues muchas veces lo que los jóvenes necesitan es el afecto y la aprobación de su familia.

Oremos por todos los niños y jóvenes, que se graduaran y también por las familias que pasarán largas horas en casa, oremos por los padres de esos niños y pidamos a Dios que les dé maneras de cómo ser innovadores con su tiempo y usarlo bien, hasta que lo que consideramos normal vuelva a ser normal.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

Leave a comment