Queridos lectores, al finalizar el año y al entrar el junto con una nueva década, solo viene a mi mente que aún cuando tuvimos muchas situaciones negativas que de alguna manera marcaron nuestras vidas, Dios nunca nos abandonó y creo que en igualmente contaremos con la protección de nuestro Dios.

Es impresionante ver como durante el año pasan situaciones inesperadas, desastres naturales, y otros sucesos que marcan la historia y la vida de millones de personas.

No sabemos lo que traerá el año , es importante saber y conocer que no importa lo que pase, si Dios está con nosotros, entonces viviremos tranquilos y reposadamente.

Yo personalmente he decidido a no preocuparme por lo que pueda pasar durante el año, no me preocupo ni tengo miedo, ya que mi confianza está en Dios.

La palabra de Dios dice que no nos preocupemos por nada y que por nada estemos afanados, sino que pongamos nuestras peticiones ante Él y que le demos gracias por todo. También dice en el Salmo 91:

El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. El te librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos. Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.

Dios siempre ha querido que el hombre le ame y le crea que Él es un Dios verdadero y un Dios real que cuida de sus hijos y los defiende en todas las situaciones que puedan enfrentar en la vida.

Se que para muchos creer o asimilar que tenemos un Dios todopoderoso y que nos protege es algo que es muy complejo en su mente y su corazón, es mucho más sencillo aceptar lo que se ve y lo que se puede tocar a algo que no se ve y que se tiene que creer por fe. Sin embargo, Dios es tan real como la vida misma. El nace en el corazón de la humanidad y ahí es donde también nace la fe, la esperanza, la seguridad y la confianza en que Dios está vivo y que su amor nos cubre cada día y a cada momento.

La fe del hombre hacia Dios nace en el corazón y nace a través de un contacto diario con nuestro creador. Nace cuando tomamos su libro sagrado, la Biblia, y la leemos no cómo un libro más, sino como lo que es, la palabra de Dios. Dentro de esas páginas se encuentran las palabras más alentadoras de Jesus que dicen: yo estaré contigo todos los días de tu vida y nunca te dejare solo.

Recuerde que Cristo le ama y quiere que le conozca de verdad. Así es que mi recomendación es que en este año se acerque a Cristo y viva en paz. Encomiende a Jehova su camino, confíe en Él y no tenga temor de nada, solo tenga fe en que Dios hará cosas maravillosas en su vida y en la vida de los suyos en este año.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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