Menores inmigrantes describieron condiciones inadecuadas y procesos lentos que los llevan a tener desesperación por salir de los albergues.

Los lugares de alojamiento de emergencia instalados en centros de convenciones y bases militares para enfrentar un aumento récord en el número de menores que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos, están llenos de problemas.

Los menores fueron entrevistados por defensores de los inmigrantes entre marzo y junio. Sus testimonios se llevaron a una corte federal en Los Ángeles que supervisa el acuerdo que regula las condiciones de custodia para los menores que cruzan solos la frontera.

Durante semanas, hay denuncias de demoras en entregar a los menores a sus familiares en Estados Unidos. También que las condiciones en algunas instalaciones de emergencia sin licencia son inadecuadas y alarmantes.

Gobierno ha mejorado albergues para menores inmigrantes

En su defensa, el gobierno indicó que se han hecho mejoras significativas. Por ejemplo, acelerar la reunión de los menores con sus familias, o moverlos a instalaciones de estadía larga con licencia. Con ello se redujo la cantidad de menores en albergues de emergencia. Bajó de unos 14,500 en abril a menos de 8,000 actualmente, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

En la base militar de Fort Bliss en El Paso, Texas, el albergue de emergencia más grande, el número bajó de unos 4,800 a 1,600. Además, incorporaron clases de ejercicio y reuniones semanales con coordinadores de caso. Además de una biblioteca en el sitio que los menores pueden visitar en cualquier momento.

Menores comentan los dramas que viven

En sus testimonios, los menores describen esperas de más de un mes en instalaciones con poco qué hacer, educación mínima y sin saber cuándo podrán irse.

En Fort Bliss, una niña hondureña de 13 años dijo que fue puesta bajo vigilancia para prevención de suicidio. Relató que prácticamente no podía dormir en la noche porque las luces siempre estaban encendidas y que dormía durante el día. Contó que la comida era horrible, como ensalada pastosa y pan con olor repugnante, así que optó por sólo comer paletas y tomar jugo.

He estado aquí durante mucho tiempo. Realmente me quiero ir”, dijo la niña que al momento de su testimonio casi 60 días en la instalación. También comentó que le dijeron que si intentaba escapar podría pasar más tiempo detenida. Ella quería irse a vivir a Nuevo México con su tío, quien le dijo que había completado los trámites para su liberación.

En otro sitio, una salvadoreña de 17 años dijo que no pudo ducharse en ocho días. Además, que tuvo que usar la misma ropa, incluida prendas interiores, durante dos semanas porque no había lavandería. También relató que pasó la mayoría de los días en cama. Agregó que los menores tenían limitado el uso del sanitario y que lloraba durante las noches.

Pasábamos casi todo el día en nuestras camas en Houston porque no había nada más que hacer”, comentó. “Me sentía muy desesperada”.

En una tercera instalación en Texas, un hondureño de 16 años dijo que no se había reunido con un coordinador de caso en más de tres semanas para ver si podía irse a vivir con su hermana en Nueva Orleans.

Estoy desesperado. No me importaría estar aquí 20 o 30 días si supiera que pronto voy a ser liberado. Pero como el proceso no ha comenzado y como no tengo idea de qué está sucediendo o cuándo iniciará el proceso, eso me hace sentir muy, muy ansioso. No sé cuándo terminará esto”, comentó.

Albergues de emergencia no son la mejor opción

El gobierno abrió más de una docena de sitios de alojamiento de emergencia esta primavera para liberar las instalaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Un albergue tenía a 4,000 personas en un espacio destinado para 250.

En los sitios de alojamiento de emergencia se espera que los menores permanezcan durante una o dos semanas hasta que pueda reunírseles con parientes en Estados Unidos o puedan ser enviados a ubicaciones más estables, como instalaciones de acogida o albergues para estadías largas con licencia estatal.

Sin embargo, más de 2,100 menores fueron alojados en instalaciones de emergencia durante más de 40 días. Y más de 2,600 por entre 21 y 40 días hasta finales de mayo, según el informe oficial de junio presentado en la corte. Aproximadamente un tercio de las camas de tutela temporal siguen vacías, así como casi 600 camas en albergues con licencia, indica el reporte.

En los documentos presentados a la corte esta semana, los defensores cuestionaron por qué el gobierno mantiene a tantos menores en esos refugios sin licencia en lugar de colocarlos en instalaciones con licencia, o con tutores temporales.

Esta semana está programada una audiencia con el juez federal que preside el caso.

Todos los albergues de emergencia deben proporcionar espacios limpios y cómodos para dormir, artículos de aseo personal, lavandería y acceso a servicios médicos y de salud mental, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Los menores también pueden brindar retroalimentación de manera confidencial en buzones para comentarios.

El gobierno afirma que cerró los sitios que no cumplían con esos estándares y que está cerrando más conforme la necesidad decrece.

Los defensores temen que más menores terminen en sitios de alojamiento de emergencia sin licencia porque el gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenó el cierre de los albergues con fondos federales. Aunque, el gobierno de Biden ha amenazado con emprender acciones legales si el gobernador republicano ejecuta la orden.

Desarrollado por La Noticia con información de AP.

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Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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