Un hospital en Houston, Texas, suspendió a casi 200 trabajadores durante dos semanas sin pago debido a su negativa de vacunarse contra el COVID-19. Un día antes, decenas de personas se habían manifestado contra la política frente a un centro médico en Baytown.

El sistema hospitalario, un centro médico y seis hospitales comunitarios  habían acordado como fecha límite el pasado lunes para que todos los trabajadores estuvieran vacunados por completo.

En total, 178 trabajadores fueron suspendidos por no cumplir con la política, incluídos 27 que ya habían recibido la primera dosis de la vacuna.

“Espero que reciban su segunda dosis pronto”, dijo el Dr. Marc Boom, CEO del hospital Houston Methodist.

De no vacunarse antes del 21 de junio, los empleados serán despedidos.

“La ciencia prueba que las vacunas no solo son seguras, sino necesarias si vamos a doblar la esquina contra el COVID-19. Puede ser difícil para algunos que están tristes por perder un colega que ha decidido no vacunarse “, aseveró Boom.

En marzo, Houston Methodist dio un bono de 500 dólares a sus empleados vacunados, debido a que el sistema de salud tiene la responsabilidad de mantener seguros en medio de la pandemia tanto a personal como a los pacientes, lo que incluye la vacunación de sus trabajadores.

Sin embargo, la política del Houston Methodist ha generado el descontento de un grupo de trabajadores no vacunados que afirma que están experimentando con ellos.

Houston Methodist alega que “es legal que las instituciones de atención médica exijan vacunas, como lo hemos hecho con la vacuna contra la gripe desde 2009”, aseguró.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

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