Detrás del Gauchito Gil hay una leyenda que lo hizo convertirse en el santo popular más apreciado en Argentina.

Antonio Plutarco Cruz Mamerto Gil Núñez (1847-1878) era su nombre real. Amante de los bailes y las fiestas de San Baltazar y devoto de San La Muerte. Fue un trabajador rural que peleó en la Guerra de la Triple Alianza, más tarde fue reclutado por el Partido Autonomista que luchaba contra el Partido Liberal.

Cuenta la leyenda que una noche se le apareció "Ñandeyara", el dios guaraní, y le dijo: "No quieras derramar sangre de tus semejantes". Esto lo movió profundamente y desertó del ejército, lo que era un delito que desató su búsqueda por cada rincón.

Mientras se escondía forjó su fama como un mentiroso, ladrón y justiciero. Era el "Robin Hood" de sus vecinos: robaba a los ricos para darle a los pobres y se ganó el cuidado de sus mismos protegidos hasta que lo capturaron.

Las lenguas, pues no hay una historia precisa, dicen que la captura del Gauchito Gil terminó gracias a que no solo robaba ganado, joyas y dinero, sino también a mujeres de otros hombres.

Una versión de su muerte dice que mientras dormía una siesta lo sorprendieron sus captores y asesinaron a dos amigos que lo acompañaban, pero el gaucho se salvó de los disparos gracias a un amuleto de San La Muerte sobre su cuello.

¿Cómo murió el Gauchito Gil?

Tras quedar en manos de sus captores, a 8 kilómetros de la ciudad de Mercedes, lo colgaron boca abajo en un árbol, aunque ninguno se atrevía a ejecutarlo por reconocer la fama del hombre.

El trabajo sucio le tocó a un coronel, aunque otras fuentes dicen que fue un policía que finalmente degolló a Gil, de apenas 21 años. Pero antes de eso, el Gauchito Gil le dijo a su verdugo:

"Con la sangre de un inocente salvarás a otro inocente. Cuando llegue mi carta de inocencia vas a recibir la noticia de que tu hijo está muriendo por causa de una enfermedad; cuando llegués rezá por mí y tu hijo se va a salvar, porque hoy vas a estar derramando la sangre de un inocente".

Al llegar a su casa, en efecto, su hijo estaba al borde de la muerte. Recordó las palabras del joven que acababa de asesinar y le rezó al Gauchito Gil; su hijo sanó milagrosamente.

Su historia lo elevó a ser un santo pagano al que se le pide protección, pero también salud y trabajo.

La festividad del Gauchito Gil se celebra el día de su muerte, cada 8 de enero en toda Argentina, especialmente en la ciudad de Mercedes, provincia de Corrientes, donde nació un 12 de agosto de 1847.

En su honor le encienden velas de color rojo representando la sangre que derramó. También porque era el color que vestía por su afecto a San Baltazar.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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