Mantener la espiritualidad aunque afuera esté lloviendoPin
Ser espiritual no es solo adoptar una religión, es creer en sí mismo. Foto de Jonas Ferlin

Entre sollozos y lágrimas se celebró el funeral de Rosemary, una joven de 32 años quien falleció después de sufrir un cáncer terminal. Era una mujer que tenía mucha fe, amaba a Dios con todo su corazón, y que en medio de tan terrible enfermedad nunca tomó el tiempo para quejarse, era amable, ayudaba a muchos aun en medio de la enfermedad. “¿Por qué tuvo que morir?” Se preguntaban algunos. ¿Será que Dios la abandonó?

Alguien me llamó y me dijo que Rosemary había muerto y que su familia no estaba preparada para enfrentar los gastos de su funeral. Su esposo me pidió que lo acompañara a la funeraria, le dije que sí, también le dije que no se preocupara por los fondos, pues Dios iba a proveer. Ella era amada por Dios y Él se iba a encargar de todos sus gastos y que solo confiara.

Finalmente fuimos al funeral, me permitieron dar unas palabras y también recoger una ofrenda para cubrir los gastos fúnebres. Los pastores de Rosemary habían pedido a los miembros de su iglesia recoger fondos y en sus manos traían las cajitas que los miembros habían depositado.

Oramos, luego contamos el dinero y al final teníamos todo lo necesario para la funeraria, incluso un poco más. Llamamos al esposo a que viera este milagro y que saldara la cuenta ahí mismo. Él ahora lloraba de alegría al saber que Dios había proveído todo el dinero sin mucho esfuerzo, Dios tocó el corazón de muchos amigos y hermanos en el funeral de Rosemary.

Su esposo nos contó que unas semanas antes de su fallecimiento Rosemary tuvo un sueño que compartió con su familia. En el sueño vio a un ángel que la guiaba por un camino.

He entendido que la muerte es un misterio que quienes estamos vivos no lo podremos entender totalmente. ¿Por qué muere gente buena? ¿Por qué mueren niños y jóvenes?

Solo Dios tiene esa respuesta pero Rosemary nos deja un gran ejemplo, de vida y de esperanza. Creo que no es tan importante cuánto tiempo vamos a vivir sino lo que hacemos mientras estamos vivos, pues finalmente todos vamos a morir.

No se puede andar como si la vida no terminara nunca, es importante vivir con un propósito e intencionalmente preocuparnos por aquellos a quienes estamos dejando huella, pues para bien o para mal ellos seguirán nuestros pasos.

¿Cuál es el legado que estás dejando? Es importante vivir guiados por el buen ejemplo de seguir a Dios, de ayudar a los enfermos, a los que tienen menos que nosotros, de preocuparnos en vida para que la próxima generación se levante practicando la moral, la justicia y más que nada, el amor hacia su prójimo.

Creo que no debemos desear la muerte, sino aprovechar al máximo la vida que Dios nos da, pero tampoco debemos tenerle miedo a la muerte, Dios es para siempre y Él promete guiarnos aún más allá de la muerte, como lo hizo con Rosemary, Dios se aseguró que la familia de su hija tuviera todo lo que necesitaba al momento de fallecer, Dios hará lo mismo por ti, Él te guiará y te llevará de su mano con amor y ternura cuando te toque ir a la eternidad.

Comprométete a hacer el bien y seguir a Cristo todos los días de tu vida, y al momento de morir te iras en paz sabiendo que tu pasar por la vida fue fructífero para ti y las futuras generaciones.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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