La Santísima Trinidad es la figura del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en una sola, y su fortaleza se pide en oración como una plegaria contra los enemigos, cualquier mal y peligro.

Aceptar que las tres personas convergen en una es la máxima representación de la fe católica. El Padre es el que Ama, el Hijo es el Amado y el Espíritu Santo es el Amor. 

Los católicos celebran a la Santísima Trinidad el domingo después de Pentecostés, o el octavo domingo después de Pascua.

Al rezar estas oraciones poderosas se invoca a tener una luz en el camino del bien, alejado del mal y los enemigos.

Oración corta a la Santísima Trinidad

Dios todopoderoso y eterno,
nos has dado el mandato de confesar nuestra fe
y el deber de reconocer la gloria de la Santísima Trinidad
y adorar la verdadera Unidad en el poder de la majestad divina.

Mantennos firmes en esta fe
y defiéndenos siempre de todas las adversidades;
porque tú, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
vives y reinas en un solo Dios, ahora y por los siglos de los siglos.

Amén

Oración a la Santísima Trinidad contra los enemigos, males y peligros

Amorosísimo Dios, Trino y Uno: Padre Hijo y Espíritu Santo,
Trinidad Santísima en quien creo, en quien espero,
y a quien amo con todo mi corazón;
humildemente pido protección y ayuda. 

Santísima Trinidad bendíceme,
ampárame, ayúdame, líbrame de mal y peligro y de toda mala hora.
Que todos mis enemigos se queden atrás. 

Paz Cristo, Cristo Paz.

Que el enemigo que venga en mi contra en el momento sea vencido:
que tengan ojos y no me vean,
aunque tengan oídos no me oigan,
que tengan manos y no me alcancen,
que con solo nombrar a la Santísima Trinidad
sean vencidos todos mi enemigos. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Con el manto de la Santísima Trinidad sea envuelto mi cuerpo,
con el Escapulario de la Virgen del Carmen me vea cubierto,
para no ser visto, ni oído, ni preso, ni por los malos vencido. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

La Santísima Trinidad esté conmigo:
el Padre me guarde,
el Hijo me guíe,
y el Espíritu Santo me ilumine y me acompañe
donde quiera que yo vaya. 

La Santísima Trinidad esté conmigo en todo momento,
y me libre para siempre de todo mal y peligro. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Cruz Santa, Cruz Digna, Cruz Divina:
por Nuestro Señor que murió en ti,
cosa mala no llegué a mí. 

En el nombre Del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

En el Nombre de la Santísima Trinidad,
para que en esta hora y momento
nuestro Padre Eterno,
nuestro Señor Jesucristo
y El Espíritu Santo me iluminen la mente,
para que todas mis cosas me salgan perfectas
y la Paz de Nuestro señor Jesucristo
reine en mi hogar, en mi trabajo
y donde quiera que yo pise. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Oración de protección a la Santísima Trinidad

Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad, demostración máxima de nuestra fe católica,
y demostración de que tenemos a un Dios poderoso, omnipotente y bueno,
el día de hoy te oramos y te alabamos porque sabemos que no existe nadie como tú.

Exaltamos tu luz que ilumina hasta los lugares más oscuros de la tierra
ayudando a todas las personas que creen en ti, sobre todo a los más necesitados,
y les provees una guía sobre el camino que tienen que llevar.

El día de hoy acudo a ti como un humilde siervo para pedir tu ayuda,
Santísima Trinidad necesito que me libres el día de hoy de todos mis enemigos,
ya que son ellos, los que desean el fracaso en todos los aspectos de mi vida.

Te pido que me ayudes a combatirlo de la forma más cristiana,
y que me dejes demostrarles que soy una mejor persona que todos ellos,
que en mí no van a encontrar ninguna gota de odio, ni de codicia a sus personas,
ya que gracias a Ti no me faltará nada.

También te pido que me libres de todo tipo mal, de cualquier maldición lanzada a hacia mí,
o cualquier evento que pueda perjudicarme en mi forma de vida,
puesto que sé que vivimos en un mundo repleto de males.

Necesito que me brindes la protección necesaria, en todos los momentos de mi vida,
para nunca sentirme desamparado por tu persona,
te pido que me lleves con bendiciones una vez salga de mi hogar,
y llegue con las mismas bendiciones de cuando me fui,
para que así ningún tipo de mal pueda afectarme de ninguna manera.

No permitas que ninguna persona tenga poder en mí, ya que eres Tú
la única persona que puede tener el poder en mis acciones.

Te pido que me libres de todos los malos pensamientos que pueda llegar a tener,
hacia todas estas personas que se hacen llamar mis enemigos.

Te pido que no exista ningún tipo de pecado, ni en mi forma de pensar ni en mis acciones.

Dame la fuerza para poder sobrellevar todas las circunstancias en las que me encuentre de peligro.

En la carretera líbrame de malos conductores y de personas insensatas,
que no piensan ni en su seguridad ni en la seguridad de las personas que lo acompañan.

También a mi hogar protégelo de los ladrones, para que de ninguna forma
puedan sustraer mis pertinencias que, con tanto esfuerzo, he logrado obtener.

En mi trabajo líbrame de los malos deseos, ya que ninguna de mis acciones
están hechas para perjudicar a nadie, solo quiero lo mejor para mí y para mi trabajo.

Santísima Trinidad también te pido que protejas a mi familia,
para que, en ningún momento, se sientan desprotegidos o a la deriva de cualquier mal,
y así ellos puedan tener su día a día sin ningún tipo de preocupación.

Lléname de todos los dones que necesito,
para seguir en mi lucha día a día,
por ser cada vez más una persona de bien,
por ser una persona exitosa y un cristiano intachable.

Te pido que me llenes de la sabiduría necesaria
para poder sobrellevar todas mis necesidades,
ya que sabré cómo agradecérselo Señor mío.

Amén.

Rezar las oraciones por tres días seguidos junto con tres Credos y Gloria. 

jerali-gimenez-journalist

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com