Cuando Yusirde Collado abrió su primer salón de belleza en el 2008, hacía todo a mano. Llevaba las cuentas financieras, las citas de sus clientes y el inventario sin mucha ayuda tecnológica. Pero cuando abrió su siguiente salón de belleza, Strands Salon Unisex en el 2017, empezó a usar hojas de cálculo para manejar su negocio.

El año pasado, Collado invirtió en un software creado específicamente para operar salones de belleza. Este programa la ayudó a hacer lo que antes hacía a mano de manera virtual.

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“La tecnología ayuda muchísimo, te facilita muchísimo las cosas,” comentó Collado. “Cuando yo comencé era todo más difícil.”

A pesar de lo útil que resultó la actualización del software para Collado, esto no pudo prevenir el cierre temporal de su salón de belleza cuando el coronavirus obligó a tantos negocios a cerrar sus puertas en marzo.

Collado se vio forzada a disminuir sus gastos a medida que los meses pasaban y el negocio seguía cerrado, dejándola sin ingresos. Uno de los gastos que tuvo que recortar fue la suscripción mensual del software que la estaba ayudando a manejar su negocio.

“Aunque tú sabes que la orden fue paralizar todo, los billes no pararon, los gastos personales, no pararon,” explicó Collado. “Entonces todos los ahorros que uno viene haciendo, pues se fueron en ese tiempo. En los gastos personales y cubriendo lo que se pudiera cubrir para poder mantenernos de pie.”

Si bien Collado pudo encontrar un programa creado específicamente para ayudarle a manejar su negocio, este no es el caso para muchos dueños de negocios pequeños alrededor del país. Según la Cámara de Comercio de Estados Unidos, el 73% de negocios pequeños no saben sobre los programas electrónicos disponibles para ayudarlos con pagos, ventas y marketing online.

Esta brecha digital es particularmente amplia con los empresarios latinos, según Zurilma Anuel, Directora del Programa Empresarial Latino de Carolina Small Business Development Fund.

“Tenemos que obtener información financiera actualizada'', explicó Anuel. “Tenemos que obtener documentos firmados. Y el no tener ese conocimiento tecnológico nos está dificultando y retrasando.”

Anuel trabaja uno en uno con empresarios latinos que tienen negocios como compañías de construcción o restaurantes, ayudándoles a poner y mantener sus empresas en marcha. Dice que muchos de sus clientes no tienen acceso o no saben cómo escanear archivos o firmar documentos de manera electrónica.

Según el Pew Research Center, sólo el 57% de latinos reportan tener un computador en sus hogares, en comparación con el 82% de la gente blanca. Y un cuarto de los latinos en el país solo usa el internet a través de sus celulares, comparado con el 12% de la gente blanca.

“No estoy diciendo que todos tengan esta misma experiencia, pero mucha de la gente con la que nosotros trabajamos dice cosas como ‘¿Te lo puedo llevar? ¿Puedo ir a tu oficina para dejarte mi declaración de renta? No se cual es mi balance, tengo que ir al banco para averiguar,’” explicó Anuel. “Entonces todavía estamos haciendo las cosas de manera anticuada.”

Esto ha dificultado su trabajo con los empresarios latinos durante esta época de distanciamiento social. Dice que sus clientes son expertos en el trabajo que hacen pero tienen que aprender cómo manejar sus empresas financieramente.

“Uno puede ser muy bueno en su industria. Pero, si no entiende los números, entonces lamentablemente, la empresa no va a tener éxito,” dijo Anuel.

Su recomendación para los empresarios latinos es que se mantengan con esperanza y sigan buscando ayuda.

Esto es lo que hizo Collado cuando comenzó la pandemia y tuvo que acudir a que la ayudaran a encontrar préstamos. Hasta el momento no ha recibido ninguno, pero una parte de sus ingresos han vuelto.

Dice que sus clientes siempre la han encontrado por recomendaciones de otras personas. Collado ha decidido mantenerlo de esa manera y está aplazando el lanzamiento de su página en Internet y campaña de mercadeo en redes sociales hasta cuando la pandemia se termine. Dice que ha tenido dificultades para pagar el arriendo del local y por ende no le queda dinero para el mercadeo.

Yusirde Collado dice que espera lanzar una página en Internet
Yusirde Collado dice que espera lanzar una página en Internet y una campaña en redes sociales para alcanzar a más clientes después de que se acabe la pandemia

“Todas esas cosas que realmente no son necesarias, como poner una pauta, las tengo en pausa para poder cumplir con otras prioridades'', explicó Collado “Aún así, pues el negocio no está produciendo lo suficiente como para yo cumplir con todos mis gastos personales y los gastos del negocio.”

Collado dice que está intentando sobrevivir pero sabe lo importante y útil que ha sido la tecnología para manejar su negocio.

“Claro que sí, es diferente,” comentó Collado. “Te digo, honestamente, la diferencia es grande en cómo ves el manejo, pero también es grande en lo que inviertes, porque hay que invertir para ver el cambio”

Collado dice que necesita más clientes para regresar a donde estaba antes de que llegara la pandemia. Cuando sus finanzas se estabilicen, mencionó, va a volver a utilizar el software para manejar su negocio.

También tiene planes para lanzar una campaña de mercadeo en Internet, pero tiene un poco de temor. No quiere invertir dinero para ampliar su clientela y después perderla si llega a haber otro cierre por la pandemia.

Este artículo es parte de una serie colaborativa que examina el impacto económico del COVID-19 en las comunidades afroamericanas y latinas. La serie se produce a través de una colaboración entre WFAE, Charlotte Ledger, QCity Metro, y La Noticia. Cuenta con el apoyo de fondos de Facebook, el Fondo del Laboratorio de Noticias Locales de Carolina del Norte (NC Local News Lab Fund), Google, y los miembros de WFAE.

Maria Ramírez Uribe

Es reportera de WFAE recientemente graduada en Elon University. Cubre la comunidad latina de Charlotte. Su experiencia incluye trabajar por unos meses en CNN como investigadora para la sala de redacción...

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