La llegada de los Panthers a Texas llegó un poco de la tradicional cultura mexicana a las gradas del NRG Stadium.

Los escasos poco más de 800 kilómetros que hay de la frontera mexicana con Houston ha provocado un gran arraigo entre la afición latina -en su mayoría mexicana- con el conjunto de los Texans.

En cada partido de la escuadra del Sur de la Conferencia Americana se observan a cientos de mexicanos enfundando con el jersey azul.

Y en otros casos, con la típica indumentaria del mariachi, sobre todo durante el Mes de la Herencia Hispana.

Sombreros, jorongos, el baile y la música del mariachi no podía faltar en el arranque de la Semana 3 de la temporada 2021 de la NFL.

Y no es para menos, de acuerdo a datos de la oficina de la NFL en México, la afición de los Texans en el país azteca creció considerablemente luego de su juego de 2018 en el estadio Azteca.

Desde hora antes al encuentro, mismo que terminó con victoria de Carolina (24-9) sobre Houston, se vio a un grupo de mexicanos mostrando un poco de su cultura en la explanada del estadio.

Niños y niñas bailando al ritmo de mariachi, mientras los fans estadounidenses disfrutaban de lo que sería una noche no tan positiva para los pupilos de David Culley.

Las poco más de 60,000 almas que se dieron cita al segundo compromiso de su equipo como local le pusieron sabor a una noche larga para sus jugadores.

De la mano de la mascota de los Texans, el Toro -y su amigo y aficionado Toro 2.0- los aficionados entraron en calor con diferentes actividades que les hicieron olvidar la derrota que sufrieron dentro del emparrillado.

Enfrente, y aunque eran pocos, los fans de Panthers disfrutaron de otra jornada redonda, la tercera de su equipo en el año. Uno de los invictos de la temporada radica en Carolina del Norte.

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Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

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