Retratado desde el filo de la Luna, el planeta Tierra asomó tímidamente su belleza jaspeada entre la oscuridad espacial para ser capturado por primera vez en una fotografía. Era la víspera de la Navidad en 1968 y desde el Apolo 8 se retrató una imagen que se convertiría en el mejor regalo posible para la ciencia y la humanidad.

Así, hace más de medio siglo y luego de 10 vueltas alrededor de la Luna, tres miembros de esa tripulación marcaron un hito que zanjó el inicio del estudio del planeta desde el espacio exterior. La imagen, que posteriormente fue bautizada como Earthrise, es ahora legendaria y le recuerda a la humanidad no solo su diminuta existencia, sino también una contrastante majestuosidad por preservar.

“Lo que más hemos notado es el cambio en la tecnología. En esa época era muy rudimentaria”, dice a La Noticia el Dr. Alfonso Delgado Bonal, científico asociado Programa GESTAR de la Asociación de Investigación Espacial de Universidades (USRA), Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

“Uno de los cambios importantes es cómo hemos usado esa tecnología para poder entender nuestro planeta, sobre lo que ocurre a escala global y regional en todas las partes del mundo. Ha cambiado tantísimo que sería como comparar una bicicleta con la mejor Ferrari”.

Alarmante deterioro del planeta Tierra

Han pasado 19,477 días desde entonces y el deterioro del mundo ha sido registrado gracias a esa revisión constante de la NASA y otras organizaciones espaciales que desde aquel 24 de diciembre de 1968 vigilan sin cesar al globo terráqueo desde fuera.

Recién a principios de este año, la NASA compartió los datos extraídos del rastreo planetario y expuso que se trató del sexto año más caluroso al empatar el en récord con 2018, toda vez que 2020 y 2016 han sido los más calurosos que se tenga registro. Y, de hecho, en conjunto, los últimos ocho años son los ocho más cálidos desde que comenzaron los registros modernos en 1880.

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“El haber podido ser capaces de coger la ciencia y trasladarla a la sociedad (ha sido el aporte de la NASA). Decirles qué está pasando y cómo está pasando. Cómo mejorar. Nuestra comprensión de cómo está subiendo la temperatura global, de cómo está subiendo el nivel del mar, de cómo se están deshelando los Polos, toda esa información sería mucho menos útil si se quedara solamente en la parte científica y tecnológica”, explica el científico español.

“El gran aporte de NASA y otras agencias es haber conseguido trasladar eso a la opinión pública para tomar medidas para que todo el planeta pueda ser habitable y se pueda vivir mejor”.

¿Cómo ayudar a revertir los problemas del planeta?

Según datos de la misma organización, el 97 % de la comunidad científica está de acuerdo que los picos que se experimentan respecto al calentamiento de la Tierra son debido a cambios antropogénicos, es decir, debido a la actividad humana. De hecho, en la actualidad, la humanidad genera más de 42,000 millones de toneladas de CO2 y hoy en día, una persona emite una media de más de 11 kg.

Un reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) —el organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de evaluación de la ciencia relacionada al cambio climático— señala que la forma en que el mundo produce alimentos es lo que hace imposible mantener las temperaturas globales en niveles seguros.

Según el IPCC, las cinco empresas productoras de carne más grandes son responsables por emitir más contaminantes que las mayores compañías de petróleo, como Exxon, Shell y BP.

“Todos tenemos nuestra parte de culpa, muchas veces es una necesidad. Todos podemos aportar nuestro granito de arena, pero es un poco a escala global. Da igual si un país toma medidas estrictas, si el país de lado no lo está haciendo. Al final del día es un calentamiento global que nos afecta a todos. Debemos buscar una forma de coexistir todos, de que tengamos todos, una conciencia común”, asegura el Dr. Delgado.

“No es cuestión de sacrificarnos de no tomar el coche, comprarme ropa o comer verduras porque si el otro está haciendo lo contrario no aporta mucho. Lo más importante es trasladar esa idea a la sociedad y tomar medidas conjuntas como los protocolos o pactos que se hicieron en París. Intentamos mantener cierto nivel de equilibrio para mantener nuestro nivel de desarrollo social”.

¿La sociedad ya adquirió conciencia?

Los miles de millones de toneladas de dióxido de carbono que se emiten anualmente, sobrepasan los procesos naturales, lo que resulta en una acumulación continua de dióxido de carbono en la atmósfera. Y como menciona el especialista, aunque los pequeños cambios y la concientización de la problemática medioambiental puede ayudar gradualmente, la actividad industrial a nivel global es el principal causante del deterioro ambiental.

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“La sociedad ya entiende en general del calentamiento global que sigue acelerando. Cada año decimos que este ha sido uno de los años más calientes. La gente ya lo entiende que ocurre, el problema no es solo que suba la temperatura, el problema es que va relacionado con muchos eventos naturales como son los huracanes, las tormentas, las sequías, los fuegos, el deshielo. Todos esos eventos no son individuales, están conectados y eso afecta a la sociedad. La sociedad entiende nuestra misión de intentar entender eso, eso es lo principal que podemos entender el día de hoy”, dice.

Tecnología al servicio del mundo

Es así que, desde el lanzamiento del primer satélite de la NASA, el Explorer 1 en 1958, la agencia internacional ha usado su tecnología, entre otras cosas, para el monitoreo terrestre. Por ello, la NASA y sus socios mantienen flotas de satélites dedicados al estudio del planeta, como los sistemas Landsat y GOES.

Observar la Tierra desde el espacio a lo largo de las décadas permite a los científicos rastrear incluso cambios sutiles en las masas terrestres, los niveles del mar y nuestro clima. En conjunto, los datos de los satélites y las misiones terrestres ayudan a informar las predicciones meteorológicas y mejorar la plantación de cultivos.

“Nuestro aporte principal es sobre todo diseñar satélites que puedan tomar mejores medidas. Cada generación de satélites que lanzamos tiene más resolución espacial o temporal. Nos permite entender ciertas especificaciones de la Tierra, cómo está subiendo la temperatura, cuál es la cantidad de ciertos gases en la atmósfera”, explica Delgado.

“Todas esas aplicaciones juntas nos permite realizar modelos de circulación general, que nos da una idea de cómo va evolucionar la Tierra en el corto y largo plazo. Es lo que utilizamos para saber si va a llover mañana. Esa es la parte fundamental en la que NASA intentamos cada día aportar un poco más, sobre todo entender qué es lo que va ha pasado, está pasando y lo que va a pasar”.

De la icónica fotografía al Día de la Tierra

Como consecuencia de aquella icónica fotografía, la celebración del Día Mundial de la Madre Tierra fue una iniciativa impulsada en 1969 por activistas ambientales de Estados Unidos, liderados por el senador demócrata Gaylord Nelson, quien propuso la idea de una enseñanza sobre el medio ambiente.

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“Es estar informado lo que está pasando en la Tierra, eso lo podemos ver en la página de la NASA sobre lo que está pasando todo el año.  Cuando entendamos que la Tierra es de todos, todos aportaremos nuestro granito de arena para que la situación no empeore y podamos disfrutar de este planeta, que es el único que tenemos”, finaliza.

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Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...