Este miércoles 15 de julio, el piloto de Hendrick Motors, Chase Elliott, igualó la hazaña de su padre, el exconductor de NASCAR, Bill Elliott, en la All-Star Race.

Los pocos espectadores que se dieron cita en el Bristol Motor Speedway, vitorearon la victoria del popular piloto de 24 años, que significó continuar con el legado que dejó su padre en las pistas.

Cuando Chase Elliott cruzó la línea de meta en primer lugar, supo que había emulado una de los logros de su padre, Bill, quien es salón de la fama. Sin duda un gran triunfo que fue premiado con un millón de dólares.

“Esta noche se sintió como que habíamos tenido una carrera real otra vez. Yo sentí que habíamos echado de menos esto durante un par de meses. Se sintió bien tener de vuelta a la NASCAR. Para la NASCAR, son muy importantes sus fanáticos. Sentí que la vibra había regresado”, comentó Chase después de su victoria.

De esta forma, Elliott suma otro logro más en este año tras ganar carrera carreras en Charlotte dentro de la Cup Series y la justa de camionetas, sin público.

Al recibir su trofeo con forma de sable de gladiador, Chase Elliott lo levantó al aire y se dirigió a su Chevrolet con el icónico número 9 que utilizó su padre en NASCAR.

Bill Elliot en la Carrera de Estrellas

El mítico piloto de NASCAR, Bill Elliott, ganó la Carrera de las Estrellas en 1986, único año que se festejó la competencia en el Atlanta Motor Speedway. La justa de las estrellas que reparte un millón de dólares al ganador se corrió por primera vez en Charlotte en 1985.

Debido a que las autoridades de Carolina del Norte no han permitido el acceso al público en competencias deportivas, la Carrera de Estrellas se mudó de Charlotte a Tennessee, donde autorizó a NASCAR que vendiera 30 mil boletos en el Bristol Motor Speedway.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

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