Amamantar sin dolor requiere de paciencia hasta llegar a disfrutar la magia de ese acto tan maravilloso.

Amamantar sin dolor es la zona ideal para las madres. Aunque poco se diga, dar pecho puede ser difícil, sobretodo en madres por primera vez. Sin embargo, una vez que se supera la etapa inicial, se convierte en la mejor experiencia para las madres y los bebés.

Usualmente, y sobretodo con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, se suele promover el brindar a los bebés la leche materna de manera exclusiva. Esto, debido a que los primeros seis meses de vida son cruciales para garantizar el desarrollo más saludable posible.

No hay duda en que la leche materna cumple su función de proveer los mejores nutrientes para los bebés. Sin embargo, muchas madres abandonan el intento porque dar pecho tiene sus complicaciones.

En ese sentido, se hace necesario también educar a las madres sobre la manera como lograrán amamantar sin dolor.

Algunas ideas para amamantar sin dolor

Ten paciencia.

Comenzar el proceso de amamantar requiere de paciencia. Al principio puede que no salga la leche, que el bebé no agarra bien el pezón, que no succiona y, en resumen, duela tanto que se quiera abandonar.

Educarse sobre el agarre, las mejores posiciones para amamantar y el cuidado de los pechos ayudará a evitar el dolor. El cambio no necesariamente ocurrirá de la noche a la mañana, pero pequeños avances harán que la experiencia sea más gratificante cada día.

Edúcate sobre el agarre correcto.

Una de las causas del dolor en los pechos ocurre cuando no se logran vaciar vacían. Es por ello que cuando el bebé logra un agarre adecuado termina tomando toda la leche posible. Esto, además de evitar dolor de los pezones y el endurecimiento de las mamas, también incrementa la producción de leche.

Un buen agarre consiste en que el bebé logre tomarse del pezón y una gran parte de la areola. Por el contrario, un mal agarre hará que el bebé produzca chasquidos que alertarán que algo no va bien.

Conoce la postura más conveniente.

Casi siempre se habla de cómo una correcta posición ayuda a que el bebé no sufra de reflujo. Pero lo cierto es que también protegerá la espalda y cuello de las madres.

Existe una variedad de posiciones que alivian la tensión de la madre. Una de las mejores es con la madre sentada con la espalda apoyada y en posición vertical, con los pies apoyados en el suelo. El bebé se debe acercar al cuerpo en lugar de que la madre se encorve hacia él.

Mantén hábitos esenciales.

Algunos consejos ayudan a un adecuado vaciado de la leche y a una salud de los pezones:

  • Tomar suficiente agua mantiene la hidratación corporal, ayudando de la misma forma los pezones.
  • Colocar compresas calientes en los senos, así como masajear durante la ducha con agua caliente. Este hábito hará que la leche salga de forma fluida, evitando inflamaciones y obstrucciones de leche, así como una eventual mastitis.
  • Refrescar los senos colocando compresas de hidrogel frías después de amamantar para evitar dolores.
  • Utilizar cremas hidratantes protectoras después de dar pecho.

No sufras, alivia el dolor.

En los pezones agrietados y maltratados, también se pueden aplicar soluciones que alivien las molestias:

  • Esparcir gotas de leche materna alrededor del pezón y la areola. Ésta contiene propiedades antipatógenas y curativas.
  • Dejar los pechos al aire para que el roce de la ropa no los siga erosionando. En otros casos conviene usar ropa suave y holgada.
  • Extraer la leche si es necesario dejarlos descansar unos días. Sin embargo, no abusar de este hábito para no afectar la producción de leche.

En este camino, no te rindas hasta lograrlo y disfrutarlo. Amamantar es un acto natural y maravilloso. A pesar de las molestias no se debe caer en frustración y mucho menos abandonarla.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

Deja un comentario