La obesidad en los niños representa uno de los problemas de salud más grandes en este país particularmente para los latinos. Lamentablemente las tasas más altas de obesidad la tiene nuestra comunidad. Por eso ya es hora de empezar a crear conciencia y de actuar inmediatamente. 

La obesidad significa que hay un exceso de grasa en el cuerpo, sin embargo unas libritas de más no significa obesidad, pero si requiere que haya un cambio en la dieta y en las actividades.

¿Niño gordito u obeso?

En términos generales un niño no se considera obeso si su peso está hasta un 10 % más que el recomendado para la estatura y su tipo de cuerpo. Usted puede preguntar a su médico cual es el peso ideal que debería tener su hijo.

De acuerdo con el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) el porcentaje de obesidad en los últimos 30 se ha doblado en niños y cuadruplicado en adolescentes.

Aunque la obesidad puede ser de tipo genético u hormonal, también ocurre cuando se consumen más calorías que las que se pueden quemar a través del ejercicio o actividades cotidianas. El cuerpo almacena esas calorías extras en forma de grasa.

Entre las causas y factores que contribuyen a la obesidad se encuentran: Los genes, estilos de vida poco saludables, situaciones emocionales, factores en el medio ambiente, la edad, los embarazos y algunas enfermedades y medicinas que pueden promover la obesidad.

¿Qué hay de malo con que mi hijo esté “muy gordito”?

La obesidad puede causar efectos en la salud de los niños que pueden ser inmediatos como por ejemplo las enfermedades cardiovasculares, pre-diabetes, enfermedades en huesos o articulaciones, problemas de sueño entre otros.

También puede causar problemas a largo plazo como en el caso de la diabetes tipo 2, ataques al corazón, cáncer, problemas de hígado, páncreas, tiroides, próstata etc.

Obesidad infantil
El porcentaje de obesidad en los últimos 30 se ha doblado en niños y cuadruplicado en adolescentes

¿Qué puedo hacer?

Existen muchas formas que los padres pueden hacer para prevenir la obesidad en sus hijos, incluyendo:

  • Hacer buenas decisiones al escoger alimentos.
  • Respetar el apetito del niño; los niños no tienen que comerse todo lo que hay en el plato.
  • Evite cocinar alimentos con alto contenido en azúcar.
  • Planeen actividades en familia como caminatas, andar en bicicleta, ir al parque a jugar etc.
  • No deje que ellos miren tanta televisión. 1-2 horas al día es suficiente.
  • No los premie con comidas o con postres. Recompénselos con amor y atención.
Consejos para su cocina

A la hora de ofrecer los alimentos a nuestros hijos debemos empezar a hacer decisiones más saludables para empezar a ahorrar en calorías y grasas. Entre alguna de las ideas esta:

  • Consumir leche baja en grasa, 1 % o descremada. Recuerde que los niños entre 1-2 años de edad necesitan la leche entera.
  • Limite el consumo de jugo a 1/2 tasa al día. Evite las bebidas dulces como sodas, bebidas azucaradas en polvo, te dulce. Enséñelos a tomar agua entre comidas.
  • Hornee, utilice alimentos conservados en agua. Evite las comidas fritas.
  • Sirva las ensaladas sin salsa o mantequilla. Utilice limón o vinagre para aderezarlas. 
  • Prepare los alimentos en casa y evite las comidas rápidas.

En sus manos está la salud de sus hijos. Ellos aprenderán a comer de la manera que usted come. ¡Asegurémonos de darles un buen ejemplo!

Sandra Tejada

Nutricionista y Coordinadora de Lactancia Materna en el programa de WIC en el condado de Cabarrus, y Consultora Internacional de Lactancia en el Carolinas Medical Center.

Deja un comentario