Recientemente se ha estado discutiendo en el Congreso como algunas redes sociales pueden afectar la auto-estima de jóvenes y, promover conflictos para mantener a las personas “conectadas” en estas plataformas. ¿Cómo podemos protegernos?

Para las personas que hemos crecido en los dos mundos, de no tener acceso a las redes sociales a tener un acceso constante, podemos apreciar los cambios en los estilos de vida. Cada época ha traído sus ventajas y desventajas.

La regla de oro de la vida es moderación y balance. Cuando nos movemos en ambos extremos, perdemos la posibilidad de vivir otras experiencias.

Las redes sociales han permitido redefinir la distancia, manteniéndonos conectados con nuestros seres queridos, no importando dónde estén. Sin embargo, también ha creado distancia con los seres queridos que están cerca, cuando el tiempo que pasamos en las redes sociales, impide que pasemos con ellos/as.

¿Cómo saber si estamos haciendo un uso adecuado de las redes sociales? 

  • Tiempo dedicado

Aunque no hay un número mágico, y muy probablemente el tiempo adecuado puede variar de persona en persona. Si el pasar tiempo en las redes sociales interfiere con otras labores y actividades que son importantes en tu diario vivir, es muy probable que estés excediendo el tiempo saludable para ti.

  • Estado de humor

Cuando el estado de humor o de ánimo es afectado por el acceso o no acceso a las redes sociales, es un indicador de que esta actividad está controlando nuestro estado emocional.

Una conducta adictiva comienza a desarrollarse cuando necesitamos, o dependemos, de una cierta conducta para sentirnos bien física o emocionalmente.

También, cuando nuestro estado de ánimo cambia por lo que ocurra en las redes sociales, quiénes comentan en nuestras fotos, quiénes aprueban nuestros comentarios, etc., es un indicador que la influencia en nuestra vida no es saludable.

  • Prioridades

Cuando perdemos el sentido de nuestras prioridades, es una señal de alerta. Es decir, cuando dejamos de hacer cosas que son prioridades en nuestra vida, como por ejemplo, compartir tiempo con nuestra familia, trabajar, estudiar, entre otros, para dedicar tiempo a estar en las redes sociales.

  • Realidad alterna

Nuestra vida en las redes sociales no debe ser una realidad alterna a nuestra vida real. Las redes sociales son herramientas que podemos usar para facilitar nuestra vida, pero no debe ser una sustitución de nuestra vida.

La vida hay que vivirla en la realidad del momento presente, con las personas que interaccionamos y nos rodean, con nuestros éxitos, fracasos, nuestros aciertos y desaciertos, con lo bueno y lo no tan bueno.

Cuando queremos retratar una realidad alterna o que no encaja con nuestra realidad, estamos permitiendo que las redes sociales promuevan una distorsión de nuestra vida.  

Recuerden que podemos disfrutar de la tecnología si hacemos un buen uso de ella y tomamos las medidas necesarias para crear un balance en nuestra vida. Para mayor información pueden llamar al 984-974-3795.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D. Psicóloga Clínica e Investigadora Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Departamento de Psiquiatría

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