Hace un tiempo estuve en un seminario intenso de inmigración, conociendo las últimas negociaciones que se están hacienda a nivel federal y algunas leyes que están siendo contempladas para el futuro. Uno de los temas que se abordó fue los peligros de estar portando documentos falsos, así como usar documentos falsos para obtener empleo, licencias y ayuda médica entre otros.

Los documentos falsos se han usado desde que existe la inmigración indocumentada en Estados Unidos, ya que las personas carecen de un estatus legal para obtenerlos.

Entre los años sesentas y hasta los noventas esto era algo que se daba por conocido para las autoridades locales de esos tiempos y aún para el gobierno federal. Decir en esos tiempos que la persona había usado un número de identificación ficticio era casi normal, cuando la persona era indocumentada.

Hoy en día usar un documento falso es un delito federal, las personas son arrestadas, pasan por cortes y pueden ser puestas en deportación por usar esos papeles.

En la actualidad se usa el programa E-verify en casi todas las compañías grandes que ofrecen trabajo, su labor antes de darle empleo a una persona, es verificar si los documentos sometidos por la persona que está buscando trabajo son veraces, de otra manera, es el empleador quien tiene que reportar el problema.

Tal fue el caso de Ana, quien fue a una fábrica en busca de trabajo y presentó unos documentos los cuales había comprado el día anterior, al terminar el día ella salió de su trabajo y para su sorpresa un oficial la estaba esperando a la salida. Le preguntó su nombre e inmediatamente se la llevó arrestada. Las autoridades la dejaron salir, pues Ana es madre soltera y ahora ella debe defender su caso con un abogado criminal y quizás enfrente la deportación.

Hoy les quiero pedir a todos ustedes que están leyendo esta columna y que usan documentos comprados, prestados, encontrados, como sea, que tengan mucho cuidado, pues la mayoría de la gente que usa estos documentos no son criminales, quizás nunca hayan cometido un delito, sin embargo estos documentos falsos le pueden convertir en un delincuente y una persona de un mal carácter moral ante la ley.

Yo veo los documentos falsos como el dinero del juego llamado Monopolio, el cual tiene muchos billetes que se parecen a los billetes verdaderos, pero que al final del día no sirven para nada, sino sólo para jugar. Los documentos falsos en estos días no sirven para nada sólo para problemas si usted es hallado con uno de ellos.

En estos tiempos es mejor que usted solicite un ITIN el número que da el IRS para que usted declare impuestos. Dígale a su empleador, al banco, la escuela o donde quiera que usted necesite un número de identificación, que ese es el único número que usted tiene y no dé más que eso.

También tenga al día sus documentos como pasaporte o matrícula consular, los cuales son expedidos por el consulado de su país y nunca se cambie el nombre, pues aunque usted se cambie el nombre, las autoridades siempre podrán encontrar su nombre verdadero.

Recuerde que vivimos en la era tecnológica donde es muy difícil que una persona engañe a las autoridades para siempre.

Oremos también a Dios para que en un día no muy lejano haya una reforma migratoria y millones puedan obtener sus documentos legales para poder vivir en paz en este país.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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