Los datos más recientes de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) establecen que en se documentó que 748 niños de Carolina del Norte tenían niveles elevados de plomo en la sangre. Los CDC informan que los niveles elevados de plomo tóxico en la sangre de los niños aumentaron cada año desde hasta , subiendo un 30.9 para .

Pese a que aún bajos niveles de plomo en el agua pueden afectar el desarrollo mental y el coeficiente intelectual de los niños, Carolina del Norte no exige a las escuelas y las guarderías que comprueben sus niveles de plomo en el agua.

Por citar un ejemplo, datos del Departamento de Salud del estado muestran que 111 niños del condado de Mecklenburg se vieron afectados por un nivel elevado de plomo en la sangre en y estos son solo los niños que fueron examinados.

Defensores del medio ambiente en Carolina del Norte están presionando porque se implemente el proyecto de ley HB-386 que se encuentra en la Asamblea Legislativa de Carolina del Norte, el cual no solo requiere pruebas de plomo en escuelas y guarderías, sino que además establece un fondo para ayudar a proteger a los niños de los riesgos de la exposición al plomo.

Las escuelas y guarderías tienen la obligación de proporcionar entornos seguros. Los padres deben ser notificados de las condiciones que pueden contribuir a que sus hijos estén expuestos a cualquier condición tóxica adversa a la salud de sus hijos, dijo Brian Kasher de la iniciativa Get the Lead Out.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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