Antes de hablar de falta de motivación prolongada o permanente, en primer lugar se debería considerar la existencia de causas médicas o psicológicas detrás de la desmotivación que se presenta.

Si nos sentimos desmotivados para llevar a cabo los compromisos diarios, o si los percibimos como imposibles, la falta de motivación puede ser señal de problemas crónicos de salud o psicológicos más que una falta de carácter determinado.

Si poseemos buena salud, los deberes cotidianos pueden a menudo ser difíciles, pero no al punto de resultarnos imposibles. En un estado saludable tendremos energía para hacer lo que debemos hacer a diario, tener vida social, hacer proyectos y disfrutar de las cosas de la vida.

Hábitos poco saludables

Numerosas son las condiciones de salud que pueden afectar nuestra motivación. Unos de los más comunes son los cambios de los niveles de azúcar en la sangre. Por ejemplo, si sólo desayunamos una taza de café en la mañana, o si nuestra dieta se basa primordialmente en carbohidratos procesados sin agregar proteínas a nuestra dieta, es probable que experimentemos un sube y baja de energía durante el día que haga que nos sintamos cansados y sin ganas de hacer las cosas.

El café, así como los carbohidratos procesados hacen que los niveles de azúcares en la sangre suban y bajen significativamente pudiendo afectar nuestro estado de ánimo y comportamiento.

Con el tiempo puede generar desequilibrios químicos en el cerebro, depresión, y falta de manejo de situaciones estresantes.

La tiroides

Otra condición que comúnmente se conoce por inducir falta de motivación es el hipotiroidismo. Esta enfermedad causa síntomas que incluyen depresión, fatiga, aumento de peso, letargo y baja motivación. Similarmente, la intolerancia al gluten puede causarnos fatiga.

Condiciones mentales

Existen además numerosas condiciones mentales que causan desmotivación, como la depresión, la ansiedad, y traumas, entre otros. Incluso, los desequilibrios de químicos del cerebro pueden causar desmotivación.

Los químicos cerebrales llamados neurotransmisores comunican mensajes entre las neuronas y juegan un papel importante en cómo nos sentimos y funcionamos. Cuando el neurotransmisor dopamina está bajo puede causar falta de motivación y baja autoestima. La serotonina, GABA y acetilcolina son otros neurotransmisores que afectan el estado de ánimo, la energía y la motivación.

Busque ayuda profesional

Estos son sólo algunos ejemplos de cómo los problemas de salud pueden afectar nuestra motivación y las ganas de lograr nuestros objetivos. Es aconsejable que tengamos una revisión médica y/o psicológica para poder identificar si los síntomas de desgano que se nos presentan se deben a cuestiones de salud tanto física, como emocional o mental.

Graciela Aires Rust

Psicoterapeuta bilingüe y Consultora Multicultural, MS, LPC, CRC, YT, IWLC. Asesora Certificada de Rehabilitación, Maestra e Instructora de Reiki, Instructora Certificada de Yoga, Coach de Vida. Fundadora...

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