Una investigación ha revelado más detalles sobre el ataque suicida ocurrido en 2017 luego de un concierto de Ariana Grande celebrado en el Manchester Arena de Londres.

22 personas murieron cuando un joven de 22 años detonó una bomba al final del concierto al que también asistieron niños.

De acuerdo con los hallazgos, el ataque suicida fue facilitado por “deficiencias serias” en la seguridad de la cual eran responsables los operadores del foro, el personal de seguridad y la policía.

"Concluí que hubo deficiencias serias en la seguridad proporcionada por aquellas organizaciones responsables, y también fallas y errores cometidos por algunos individuos",

dijo el juez retirado John Saunders, quien encabeza la investigación en Inglaterra.

Saunders detalló que se debió haber realizado una "intervención disruptiva" contra Salman Abedi, el joven que perpetró el ataque.

"Si eso hubiese ocurrido considero probable que Salman Abedi aún hubiese detonado su artefacto, pero la pérdida de vidas y lesiones muy probablemente habrían sido menores",

detalló el juez.

El hermano menor de Abedi, Hashem Abedi, fue sentenciado el año pasado por ayudar a planear y realizar el ataque.

El ministro del interior de Gran Bretaña, el secretario Priti Patel, dijo que el gobierno consideraba introducir una medida que daría una obligación legal a los espacios públicos para emprender pasos de protección contra ataques terroristas.

La idea ha sido llamada “Ley Martyn” tras una campaña de la madre de Martyn Hett, de 30 años, quien falleció en el ataque del concierto.

Para más información, suscríbete a nuestro Newsletter. La Noticia produjo esta nota con información de The Associated Press (AP).

José Cordero

Licenciado en Comunicación Social y Magíster Scientiae en Literatura Latinoamericana. jcordero@lanoticia.com

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