Por muchos silos los nativos americanos habitaron estas tierras, hasta que a finales del siglo XV varios exploradores europeos comenzaron a emigrar hacia el llamado nuevo mundo en busca de nuevas oportunidades y una vida mejor para ellos y sus familias. Desde entonces el flujo de inmigrantes no se ha detenido, de hecho Estados Unidos se constituyó a sí mismo como un país de inmigrantes.

A finales del siglo XIX y principios del XX olas de inmigrantes irlandeses, chinos, e italianos llegaron masivamente para escapar del hambre y en busca de una nueva vida para ellos y sus familiares. En todas esas ocasiones se detectó un fenómeno que ha ocurrido con los inmigrantes que han llegado antes: comenzaron a discriminar a los nuevos inmigrantes llamándoles sucios, no educados, se les acusaba de traer enfermedades contagiosas y más que nada que venían a quitarle los trabajos a los ya vivían en el país. Varios siglos después los mismos prejuicios se siguen escuchando.

Hoy ya en veo que tristemente muy poco ha cambiado, el trato que se le da al inmigrante recién llegado sigue siendo pésimo, en este caso la última ola de inmigrantes son los latinos.

Es impresionante las acusaciones y maltrato que reciben estas personas, se les acusa de usar los fondos médicos de los ciudadanos en los hospitales, de invadir sus escuelas con niños que no saben el idioma, y más que nada de tomar los trabajos que les pertenecen a los ciudadanos.

Primeramente, yo creo que la medicina, la educación, y los trabajos deberían ser universales, donde todo el ser humano tenga acceso a ellos, pues son necesidades que el hombre va a tener, no importa donde viva sobre la tierra. También creo que tanto la educación como la medicina deberían estar siempre al alcance de los seres humanos y no debería ser cobradas a precios exorbitantes, por tal razón las personas dejan de ir a un doctor y deciden vivir con sus males hasta que estos se vuelven graves y en muchas ocasiones contagiosos o mortales.

Creo que mientras más trabaja la gente más empleo existirá, pues Dios le dijo al hombre que trabajará, así es que la tierra siempre va a producir trabajo, el problema es que muchos no saben cómo generar empleo o no están dispuestos a pagar el precio de quizás desarrollar un negocio propio, vender algo, crear algo que se pueda poner al mercado o simplemente intercambiar servicios, comida, ropa o lo que sea necesario.

Dios creó al hombre y quiso que la humanidad viviera en armonía y en comunidades donde todos se ayudaran mutuamente, sin embargo la humanidad ha destruido esa armonía y más que nada se puede ver que en Estados Unidos se sigue teniendo prejuicios, discriminación y una apatía a quienes, no son ni los más sucios, ni los más enfermos, ni los menos educados. Son seres humanos iguales a todos los demás.

Si Dios le dio a usted la oportunidad de haber llegado a este país y ya tiene un estatus legal y ya se siente parte integral de este país, por favor nunca se olvide que usted o sus padres decidieron llegar aquí por la misma razón que los nuevos inmigrantes lo han hecho, por una nueva vida. Más bien le pido que sea amable y les dé una mano, viendo cómo puede ayudar aunque sea a una familia a que se sienta protegida, integrada y en comunidad como Dios lo quiere.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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