Miles de niños abordan los buses escolares diariamente en Carolina del Norte, es el medio de transporte número uno para nuestros niños y se ha probado que es uno de los más seguros, aún más seguro que viajar en el auto de los padres; sin embargo también puede acarrear ciertos peligros.

Hace un tiempo una amiga y trabajadora comunitaria, me envío un mensaje que me pedía que alertara a la comunidad sobre este tema, ya que dos niños fueron atropellados por un conductor latino cuándo los estudiantes se bajaron del bus escolar.

Su preocupación es que muchas personas andan manejando por necesidad, pero no han tenido ningún entrenamiento previo sobre las leyes concernientes a la de los buses escolares entre otras, como dije antes, los buses escolares son más seguros que ningún otro transporte pero se han reportado accidentes serios y otros fatales por el descuido de los conductores como el que habla mi amiga.

Toda persona que maneja tiene que saber que tiene que bajar la velocidad cuándo vea que están intermitentes las luces cerca de las escuelas, usualmente son de color amarillo, y significa que usted debe reducir la velocidad, pues niños están caminando o bajándose de un bus.

Cuándo un bus escolar pone sus luces intermitentes en amarillo, le está indicando que reduzca su velocidad porque se prepara para parar. Inmediatamente pone sus luces rojas y se detiene para dejar niños en ese lugar. Por ninguna razón usted debe de rebasar al bus en ese momento, los niños se están bajando y probablemente cruzarán la calle para llegar a sus casas. Es aquí donde muchos niños han sido atropellados, por conductores que van texteando, no se fijaron que el bus paró, o van hablando por teléfono y no se percataron de que el bus está parado.

Muchos niños pequeños pasan por enfrente del bus y algunas veces el conductor está hablando con el resto de niños dentro del bus y viéndolos por el espejo hacia atrás, y no se da cuenta que quizás el niño enfrente del bus se le cayó algo y lo está recogiendo y como no lo ve, emprende su marcha y ahí ocurre el accidente.

Quiero recomendarle a los padres de niños que viajan en bus a la escuela que hablen con ellos y les digan de todos los peligros que existen cuando suben y bajan del tal. Que no se confíen porque el bus puso su luces rojas para ellos bajarse y pasar la calle, que aprendan a ver que todos los vehículos estén detenidos antes de cruzar la calle, que siempre hagan contacto con sus ojos con el conductor del bus, para que tanto uno como el otro sepa donde están. Una vez que se bajen del bus, no pararse o agacharse a recoger algo enfrente del bus, eso puede ser fatal.

Si usted puede llevar y traer su niño a la parada del bus sería fantástico, ya que su niño se sentiría más seguro y usted también pues trataría de ayudar a su niño a pasar al otro lado. De otra manera deberían de conocer otros padres que esperan por sus hijos en la parada del bus para ponerse de acuerdo a que supervise también a sus hijos.

También les recomiendo que oren mucho por sus hijos y le pidan al Señor que los cuide de todo peligro.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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