En tanto el verano va culminando, una manera de comenzar un nuevo año escolar positivo y próspero es comenzar por agradecer lo que nos ha tocado vivir, ya sean momentos agradables o momentos no tan agradables, pues de estos últimos, hemos tenido una oportunidad de aprender.

Cultivar una actitud de agradecimiento por todas las bendiciones recibidas puede ayudarnos a fluir en las semanas siguientes con mayor facilidad.

Aquellas pequeñas cosas

A veces vivimos como en piloto automático, absortos en nuestras ocupaciones diarias sin detenernos por un segundo a observar y a agradecer todo lo que hace posible nuestra vida diaria. Desde tener donde vivir, un hogar, un techo, electricidad, agua. ¿Alguna vez se ha quedado sin electricidad o, más aun, sin agua? ¿Ha experimentado cuánto se complica todo cuando carecemos unas de estas cosas que damos por sentado a diario?

Solamente cuando nos faltan las cosas, personas, o afectos, nos damos cuenta de sus valores. Pero no hace falta esperar a que nos falten para agradecer. Podemos comenzar hoy mismo por ser agradecido por las cosas pequeñas.

El ser agradecido requiere una actitud de humildad. Para poder concientizarnos de las bendiciones necesitamos cultivar una actitud positiva y amable con el entorno.

Estamos rodeados de cosas maravillosas que están a nuestro servicio a diario. Es agradable pasar tiempo en pareja, con los hijos, con la familia, o amigos verdaderos y leales. Es maravilloso poder viajar, conocer nuevos lugares, ir al trabajo en un coche cómodo, o en transporte público. Es una bendición trabajar en lo que nos gusta hacer y es importante sentirse agradecido por ello, como así también, si no es exactamente lo que nos gusta hacer, pero debemos hacerlo por circunstancias de la vida, agradezcamos el dinero que recibimos que nos ayuda a sostener nuestras finanzas. ¡Siempre hay una razón para estar agradecidos!

Una actitud de agradecimiento

Agradecer no implica una mentalidad de sentirse en deuda, razón por la cual debemos agradecer. Sino que en un plano más profundo, implica entender o concientizarnos de las bendiciones que se nos da a diario. La actitud mental de agradecimiento nos hace crecer en consciencia y nos hace valorar esas pequeñas cosas que vienen bien a mano cuando nuestra mente se pone negativa y comenzamos a pensar que todo nos va mal, que nada nos sale bien o que no tenemos suerte.

Agradezcamos las pequeñas cosas que nos suceden aunque estas no sean perfectas. Tal vez no tengamos una familia perfecta, o un trabajo que nos genere todo el ingreso que necesitamos, pero considerar las bendiciones diarias que se nos prodiga en nuestras vidas nos ayuda a mirar la mitad del vaso lleno y a situarnos en sintonía con las bendiciones que nos ocurren a diario.

Graciela Aires Rust

Psicoterapeuta bilingüe y Consultora Multicultural, MS, LPC, CRC, YT, IWLC. Asesora Certificada de Rehabilitación, Maestra e Instructora de Reiki, Instructora Certificada de Yoga, Coach de Vida. Fundadora...

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