¿Cómo sabemos que estamos en un año electoral? Porque comienzan a proliferar las absurdas ideas que demonizan a los inmigrantes indocumentados, echándoles la culpa de todos los males del país. La más reciente teoría conspirativa: los bebés indocumentados le están quitando las fórmulas a los bebés americanos.

¿Por qué nos detenemos a revisar este absurdo cuestionamiento carente de evidencia? Porque para miles (quizás millones) de votantes que están expuestos a medios inescrupulosos, esto es percibido como real.

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Cuando el prejuicio se hace viral

Todo comenzó con una escasez de fórmula para bebés que afecta a toda la nación. Por supuesto, lo que para unos es un grave problema social, para ciertos políticos descarados es la oportunidad perfecta para escupir sus prejuicios.

La representante republicana de Florida, Kat Cammack, publicó en sus redes sociales una foto que, según dijo, le había enviado “un agente” de la Patrulla Fronteriza en el Centro de Procesamiento Ursula en McAllen, Texas; en la cual se ven estantes llenos de leche en polvo, no fórmula para bebés.

Pese a esto, Cammack recriminó a la Administración Biden diciendo que mientras los bebés americanos no tienen fórmula, los bebés de inmigrantes indocumentados sí; echándoles la culpa del desabastecimiento.

Este cuestionamiento está tan cargado de ignorancia y prejuicio, que es difícil pensar que una persona decente o con mediana inteligencia se lo crea; pero, como estamos en año electoral, fue tomado por medios inescrupulosos, y se volvió viral en las cámaras de eco que son las redes sociales.

“La fórmula para bebés debería llegar a los estadounidenses antes que a los ilegales”, tuiteó el representante Troy Nehls, republicano de Texas.

Escasez de fórmula para bebés: ¿Es culpa de los indocumentados?

Varios factores causaron la escasez de fórmulas en el mercado, entre ellos, la muerte de dos bebés levantó una investigación y la FDA advirtió en febrero evitar las fórmulas de las marcas: Similac, Alimentum y EleCare. Todas producidas por la planta Abbott Nutrition en Sturgis, Michigan.

Adicionalmente, la pandemia del coronavirus desaceleró la producción, complicando la cadena de suministro. Para colmo de males, se sumó una decisión de la Casa Blanca de cerrar las importaciones de fórmula con países como: México, Chile, Irlanda y Holanda.

Quizás no está por demás decir, pero la fórmula para bebés que está en los centros de detención migratorios, es una insignificante porción del elevado volumen de consumo nacional.

Adicionalmente, la ley requiere al gobierno federal proveer estos insumos, pues a diferencia de las familias que pueden visitar el internet o las tiendas en busca de fórmula en medio de la escasez, las madres indocumentadas que no pueden amamantar, tampoco pueden salir de estos centros de detención.

¿Qué bebés merecen comer?

Ninguno de los legisladores republicanos, que se unió a despotricar en contra de los indocumentados, explicó cómo la alimentación de los bebés detenidos estaba afectando los suministros de fórmula en el resto del país, pero sugirieron que de todos modos deberían quedarse sin este vital alimento.

Da lástima mirar como a muchos ultraconservadores, quienes se jactan de promover valores familiares y de ser “provida”, se les acaban los valores y se les muere su consigna a favor de los bebés cuando se trata de los inmigrantes.

Tristemente, en el circo político en el que vivimos, no son los argumentos lógicos los que mueven a los votantes a las urnas, sino la espectacularidad y la repetición de mensajes cargados del viejo temor al “otro”. Esa es la irracionalidad sectaria en la que está sumida nuestra democracia. Solo queda la esperanza de que somos más los que pensamos que las vidas de los bebés de las familias inmigrantes también son importantes y merecen comer.

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Diego Barahona A.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com