El Sargento Mayor de la Infantería de Marina ya retirado, Alvin Mack II, planea honrar a su fallecido hijo con las ganancias que obtuvo en la lotería.

Mack II se retiró después de 20 años de servicio en la Infantería de Marina en mayo. Ese mismo mes perdió a su único hijo, Alvin Mack III, de 19 años, que sirvió en la Guardia de Honor de la Fuerza Aérea.

El veterano de Carolina del Norte vivió así una auténtica montaña rusa durante el último año de la cual espera pronto bajar.

“Era mi único hijo y significaba mucho para mí. Siempre he creído en la suerte, pero en este caso, sentí que era un poco más que eso”, Mack dijo.

Ganó 10 millones

Y es que el veterano compró un raspadito Supreme Riches de Publix en Marlin Drive de Jacksonville. Acto seguido, descubrió que había ganado 10 millones de dólares.

Cuando se dio cuenta de lo sucedido, buscó orientación sobre qué hacer, al no creer que fuera posible.

"Tengo una sala de tributo dedicada a mi hijo y me senté ahí con él anoche y solo le dije: ‘¿Hay algo que quieras que haga? Lo haré’”, comentó el marino.

Solo por ayudar

Mack eligió una suma global de 6 millones de dólares en lugar de recibir 20 pagos de 500,000 dólares al año que podía tomar.

Una decisión que tomó solo para poder ayudar a los demás.

“Cuando me enteré del fallecimiento de mi hijo, no estaba lo suficientemente estable financieramente para cubrir todos los costos involucrados”, reconoció.

“La Fundación Fisher House donó viviendas para que yo y mi familia nos quedáramos durante ese tiempo. Mi plan para este dinero es donar a la Fisher House Foundation y seguir ayudando a otros como pueda, en nombre de mi hijo”, puntualizó.

Él y su esposa también planean comenzar un fondo de becas para estudiantes-atletas en honor a su hijo, quien fue un ex mariscal de campo de football en la escuela secundaria.

Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

Deja un comentario