Durham- La familia del pastor José Chicas, quien lleva cinco meses refugiado en santuario en Durham, sigue presionando para que oficiales de inmigración reconsideren su caso y suspendan su deportación.

“Llevamos más de seis semanas tratando de que el director del ICE, Robert Alfieri nos atienda pero no ha sido posible”, dijo a La Noticia Sandy Vélez, de la organización Bridges.

Fue por esto que Sandra Marquina y sus cuatro hijos junto al pastor Jonathan Hartgrove, Vélez y un grupo de 25 personas que viajaron desde Durham, se presentaron el 21 de noviembre en la oficial del ICE en Charlotte para intentar hablar con Alfieri y entregar más de 1,800 cartas de apoyo recolectadas a favor de Chicas.

“Queremos crear conciencia y humanidad sobre esta situación. Cada caso debe ser estudiado de manera personal. Les pedimos que lo hagan”, mencionó Vélez.

José Chicas tiene más de tres décadas viviendo en Estados Unidos y recibió santuario en la Escuela para la Conversión de Durham el pasado 27 de junio.

Chicas es pastor de la Iglesia Evangélica “Jesús es el Pan de Vida” en Raleigh. Llegó a este país huyendo de la guerra civil que en ese entonces azotaba El Salvador. Por mal consejo legal no se presentó a su corte de inmigración por lo que recibió una orden de deportación. Desde entonces trató de regularizar su condición migratoria y recibió un permiso de trabajo, pero Inmigración le ordenó abandonar el país a mediados de este año.

 

Paola Jaramillo

Comunicadora Social y Periodista colombiana con más de dos décadas de experiencia en producción de televisión, comunicación organizacional y medios impresos. Su trabajo como editora y reportera ha...

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