A casi un mes de la muerte de un niño de 3 años, sus padres presentaron una demanda por negligencia a la ciudad de Arlington, Texas.

El pequeño Bakari Williams falleció el pasado 11 de septiembre luego de contraer una ameba devoradora de cerebros en una plataforma de salpicaduras de Texas.  

Los funcionarios de la ciudad anunciaron que cometieron un error humano y admitieron que encontraron lagunas negligentes al realizar pruebas diarias de agua en la plataforma de salpicaduras.

Dicha plataforma estuvo abierta durante 100 días en este año, pero las autoridades aseguraron que nadie probó el agua durante 64 de esos días.

"Un poco de cloro y este niño habría estado aquí hoy", señaló el abogado de la familia Stephen Stewart.

Por su parte, el padre Tarig Williams dijo que “Bakari era un niño cariñoso, enérgico, apasionado, dulce, hermoso e inocente. No merecía morir de esta manera".

En tanto que la madre, Kayla Mitchell, narró la enfermedad del pequeño: “Comenzó con fiebre alta. Luego ya no quería comer, no quería beber agua”.

“Básicamente, teníamos que ayudarlo a ir al baño, porque estaba demasiado débil para ponerse de pie", apuntó.

Los padres del menor están pidiendo en la demanda $1 millón en daños a la ciudad, que tiene 20 días para responder la petición.

"Para nosotros, este caso se trata de la conciencia pública", explicó Williams.

“Lo último que queremos es que cualquier otra persona y su familia tengan que sentir y pasar por lo que estamos pasando en este momento”, finalizó.

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Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard...

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