Este viernes, el gobernador de California, Gavin Newsom, firmó un proyecto de ley que amplía las acciones consideradas como agresiones sexuales para incluir el “sigilo”, la práctica de quitarse el condón intencionalmente sin el consentimiento de la pareja.

El Proyecto de Ley de la Asamblea 453 modifica el código civil de California para incluir el sigilo y permitir que las víctimas demanden por daños y perjuicios a los agresores.

La asambleísta demócrata, Cristina García, quien redactó el proyecto de ley, ha buscado la prohibición del sigilo desde 2017. Con esta iniciativa, California se convierte en el primer estado del país en establecer una ley que prohíbe explícitamente el sigilo.

“He estado trabajando en el tema del 'sigilo' desde 2017 y estoy eufórico de que ahora haya algo de responsabilidad para quienes perpetran el acto. Las agresiones sexuales, especialmente aquellas contra mujeres de color, son barridas perpetuamente bajo la alfombra ”, dijo García en un comunicado. 

En 2017, Columbia Journal of Gender and Law emitió un comunicado donde explicaba que el sigilo "expone a las víctimas a riesgos físicos de embarazo y enfermedad" y que las víctimas aseguran sentir una "grave violación de la dignidad y la autonomía".

La Línea Nacional de Violencia Doméstica impulsó el proyecto “el amor es respeto”, donde se informa que la extracción del condón se puede considerar como un abuso emocional y sexual. 

"Las víctimas a menudo se sienten confundidas, avergonzadas y ni siquiera están seguras de cómo digerir lo que les acaba de pasar", explica la organización.

La prohibición del sigilo no tuvo detractores 

Luego de que Cristina García expuso las consecuencias y preocupaciones del sigilo en el sistema de justicia penal, la ley AB 453 fue aprobada tanto por la Asamblea como por el Senado, contando con un apoyo bipartidista y ningún voto en contra.

“Esta ley es la primera de su tipo en la nación, pero instó a otros estados a seguir la dirección de California y dejar en claro que el sigilo no es sólo inmoral sino ilegal”, dijo García. 

"Más importante aún, nos animo a todos a no rehuir conversaciones importantes sobre el consentimiento para asegurarnos de reducir el número de víctimas", agregó.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

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