Muchas personas han acercado a preguntarme acerca de cómo se pueden involucrar a hacer voluntariado o como ayudar en el área que a ellos les atrae más hacerlo. Siempre di una respuesta y casi siempre acerté, sin embargo hace un tiempo atrás ese concepto de ayudar y el vehículo de cómo hacerlo se hizo más claro para mí cuando aprendí el concepto de la capellanía y el servicio al necesitado.

Cuenta la historia que Martín De Tour, un soldado Romano, en el años 360 después de Cristo, viajaba en su caballo y de repente vio un mendigo en el camino, el cual estaba desarropado y con mucho frió. Martín se bajó del caballo partió su capa en dos y le dio al hombre la mitad para que se cubriera. Esa noche Martín tuvo un sueño muy raro en el cual se le apareció Cristo y le dijo que la persona con quien él había compartido la capa era el mismo Jesús.

Después de esa experiencia Martín decidió conocer más de Jesús, se convirtió en cristiano, se bautizó y decidió hacer entonces lo que Dios le pedía que no era otra cosa más que ayudar a los necesitados. El lugar donde se guardaban las capas se llamaba Capella de donde se origina la palabra capellán la cual luego obtuvo el significado de: el que cobija al necesitado.

Hoy existen capellanes en todas partes del mundo y hay capillas en todos los lugares que nosotros nos podamos imaginar. Yo no sabía pero las capillas y los capellanes están en los aeropuertos, las cárceles, hospitales, en las bases militares y en todo lugar. Cuando los soldados van a la guerra no puede faltar un capellán que vaya con ellos.

Si se quiere convertir en un capellán, todo lo que necesita es tener el deseo de ayudar a otros. Usted no necesitas ser documentado, ya que la ley no exige un número de Seguro Social para ayudar a otros.

Una cosa si necesita y es saber en que área quiere ayudar, tales como: cárceles, hospitales, escuelas, asilos de ancianos, en las calles, en los bancos de comida, con los adictos y dependientes de drogas, con las pandillas, con quienes sufren por el alcoholismo, la violencia doméstica y demás.

No importa que área usted quiera ayudar, si la capellanía no es es lo suyo, busque iglesias u organizaciones que ayuden en su área y conviértase en voluntario.

Nuestra comunidad está en carencia de personas que piensen contribuir con su tiempo y esfuerzo a hacer un cambio para un futuro mejor, convirtiéndose en un voluntario usted hará la diferencia y esto hará que nuestras próximas generaciones sean mejores.

Martín De Tour oyó el llamado de Dios, yo también lo he oído y espero que usted también lo oiga y formemos un ejército poderoso que cambiará todo lo malo que aflige a nuestra comunidad.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó

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