La historia nos cuenta una y otra vez como imperios, políticos prominentes y hasta grandes corporaciones cayeron en desgracia o perdieron millones de dólares, por el simple hecho de no tener una visión de futuro. Veamos algunos ejemplos.

Cuando Alexander Graham Bell inventó con éxito el teléfono a finales del siglo XIX, buscó la manera de propagar su nuevo aparato a las masa y consolidar su patente (para evitar que otras compañías copiaran su idea), como todo esto requería ingentes cantidades de dinero, se vio en la tarea de buscar socios inversionistas.

Graham Bell ofreció en la patente del teléfono a Western Union Telegraph Company, empresa que manejaba el monopolio más grande de telecomunicaciones de la época: el telégrafo.

Según un artículo de la revista Forbes, el presidente de Western Union Telegraph Company, William Orton habría dicho: ¿Qué uso puede hacer esta compañía de ese juguete electrónico?

Ante este humillante rechazo, Alexander Graham Bell creó la Bell Telephone Company, en Boston, luego llamada American Telephone and Telegraph (AT&T), que se convirtió en la principal proveedora de telecomunicaciones en el mundo; Western Union, por su parte, se dedicó al envío de dinero.

Saltando a otro evento en la historia, en el jefe de la división de música popular de la compañía Decca Records, Dick Rowe, rechazó a un cuarteto de jóvenes músicos, aduciendo que la música de guitarras está desapareciendo y optó por elegir en su lugar a un grupo llamado The Tremeloes.

El grupo que fue rechazado se llamaba The Beatles, hoy considerados como la banda más popular y exitosa de la historia, con cerca de 2,000 millones de álbumes vendido en todo el planeta.

Corría el año de , la empresa de dulces M&Ms era relativamente famosa y estaba en busca de expandir su marca, en ese contexto llegó una llamada procedente de la productora de cine Universal Studios, el ejecutivo cinematográfico les comentó que un joven director quería usar estos chocolates en una nueva película y pedía autorización para hacerlo. Tras un corto debate interno, M&Ms declinó la oferta, diciendo que era muy riesgoso vincular la marca con una película de ciencia ficción.

Sin otra opción, Universal Studios golpeó las puertas de la empresa Hershey’s, quienes autorizaron el uso de sus relativamente desconocidos chocolates con mantequilla de maní: Reese’s Pieces. El joven director de la película se llamaba Steven Spielberg y su nueva cinta era: E.T. El Extraterrestre.

Después del contundente éxito de esta película Hershey’s triplicó sus ventas en apenas dos semanas, obteniendo un beneficio de 20 millones de dólares más de lo esperado en ese año.

Estas historias ilustran la importancia de tener una visión de futuro, de invertir en el futuro. ¿Será que las grandes empresas han aprendido su lección?

La comunidad latina en Estados Unidos presenta una vitalidad demográfica y económica extraordinaria. Según un estudio de Nielsen, el poder adquisitivo de los latinos alcanzará para los 1.9 billones de dólares (en inglés trillions). Esta cifra convierte a la comunidad latina estadounidense en una de las primeras potencias económicas del mundo, lo que nos da una idea del enorme potencial de este nicho de mercado, no solo en Estados Unidos, sino en todo el planeta.

La comunidad latina es el futuro demográfico y económico del país, las empresas o los gobiernos que realmente quieran progresar ya no pueden darse el lujo de ignorar a este grupo humano, si es que realmente tienen una visión de futuro.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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