Las consecuencias de los divorcios y las separaciones en los hijos

Tal como lo indica una experta en el tema familiar, la doctora Wallerstein, el divorcio es una experiencia que afecta profundamente la vida. En general, el divorcio o la separación, pone a los niños en mayor riesgo de muchos tipos de problemas.

En casos de niños que viven en una situación de alto conflicto de pareja, estudios han demostrado, sin embargo, que en general están mejor si los padres deciden divorciarse o separase a que los niños vivan en un ambiente experimentando altos niveles de conflictos o violencia doméstica.

Los conflictos

En muchos casos, los niños no son solo afectados por el divorcio o separación, sino por los conflictos peleas, falta de apropiada atención por parte de los padres previos a la separación. Por otro lado, para muchos niños, el conflicto entre los padres aumenta después del divorcio o separación en lugar de disminuir por problemas de custodia, financieros, entre otros.

Para un niño pequeño, psicológicamente, el divorcio es el equivalente a levantar un peso de cien libras sobre la cabeza procesando todos los cambios radicales y sin precedentes como el alejamiento de los padres, la ruptura de la estructura en la que se apoyaban, la pérdida de un hogar, de amigos, etc. que hace que sus capacidades cognitivas y emocionales, todavía inmaduras, se extiendan hasta el límite y a veces más allá de ese límite.

La vida después del divorcio

Algunos niños son más fuertes o más resistentes que otros. Los niños menos resistentes a los cambios son los que tienen más probabilidades de no ajustarse bien a todas las tensiones, los cambios y las pérdidas que suelen acompañar el divorcio o separación.

Si bien la personalidad del niño influye en cómo puede afectarle una situación de divorcio, estudios han demostrado que la calidad de la relación de los padres en la crianza de los hijos después del divorcio o separación es el factor más importante en cómo afectará la separación a los hijos.

Existen sólidas evidencias de que los conflictos entre los padres afectan negativamente el bienestar de los hijos. Si los padres permanecen casados o divorciados, es importante reducir al mínimo los conflictos.

Compartiendo lo dicho por la doctora Wallerstein, a pesar de lo difícil que sea, los padres separados o divorciados necesitan priorizar el bienestar de los hijos otorgándoles una buena crianza a través de un trato cooperativo entre los padres, más allá de la separación o divorcio.

La crianza de los hijos en forma cooperativa por parte de los padres separados, sin involucrar a los hijos en los conflictos de los adultos, proveyéndoles la mayor estabilidad posible, tiene un alto impacto a nivel psicológico, cognitivo, emocional, afectivo y hasta a nivel bienestar físico en los hijos.

Graciela Aires Rust

Psicoterapeuta bilingüe y Consultora Multicultural, MS, LPC, CRC, YT, IWLC. Asesora Certificada de Rehabilitación, Maestra e Instructora de Reiki, Instructora Certificada de Yoga, Coach de Vida. Fundadora...

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