Una incesante jornada de protestas sacudió los cimientos de la política puertorriqueña y terminó con el período del gobernador Ricardo Rosselló luego de estar menos de tres años en el poder.

Miles de puertorriqueños se manifestaron en la isla, y a lo largo de Estados Unidos (la comunidad puertorriqueña de Carolina del Norte también se hizo presente), expresando de diferentes maneras su descontento contra Rosselló, tras la filtración de una seria de chats privados que contienen burlas contra las muertes ocurridas durante el devastador huracán María, así como comentarios de machistas y homófobos.

Los vergonzosos mensajes que salieron a la luz pública se produjeron entre el gobernador puertorriqueño y miembros de su cúpula administrativa, esto, sumado a una serie de arrestos del FBI a funcionarios de Rosselló como parte de una investigación de corrupción, desataron el descontento popular.

Las protestas comenzaron , luego celebridades como Ricky Martin, René Pérez (Residente) y Bad Bunny, revitalizaron las manifestaciones cuando viajaron a la isla para encabezar una marcha en San Juan.

Durante las extendidas jornadas de protesta, el gobernador quien es demócrata, pidió disculpas por los mensajes, pero dijo que no renunciaría. finalmente Rosselló se dio cuenta de lo que para todos era evidente: había perdido casi es su totalidad el respaldo popular.

A pesar de contar con el mandato del pueblo que democráticamente me eligió, hoy reconozco que continuar en esta posición representa una dificultad para que el éxito alcanzado perdure, escribió Rosselló en una comunicación enviada a la Cámara de Representantes, al Senado y al Tribunal Supremo de Puerto Rico. Espero que esta decisión sirva como un llamado a la reconciliación ciudadana, agregó el gobernador saliente.

Durante los 13 días de protestas el pueblo de Puerto Rico ofreció una verdadera cátedra de democracia. No importó el calor, la lluvia, o la distancia, los boricuas se negaron a ser ignorados por un gobierno sin oídos y con las manos manchadas.

Estas históricas marchas no fueron solamente el rechazo contra una serie de mensajes insensibles del gobernador, en el fondo también fueron el rechazo a décadas de indiferencia, incompetencia y corrupción de parte de la clase política.

Puerto Rico intenta recuperarse de una profunda crisis económica fruto de pésimas políticas y obscuros intereses, situación que fue agravada con los embates de la naturaleza.

El pueblo boricua ha sabido levantarse después de las calamidades, y en esta ocasión ha sabido mantenerse en firme, dejando atrás sus diferencias y uniéndose en una sola voz. Esta conquista histórica marca un sólido precedente que no debe ser subestimado por futuros gobiernos. Esta demostración palpable del poder de la unidad es un necesario recordatorio para todo el continente de que no son los políticos quienes deben tener las riendas de nuestros países, sino el pueblo.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

Leave a comment