Así como hay increíbles historias de éxito y consagración deportiva, existen las contrapartes, casos de deportistas que alcanzaron la gloria y después terminaron desaprovechando su talento.

Un caso increíble es el del exboxeador mexicano, Víctor Rabanales, que pasó de ser campeón mundial a trabajar como franelero para poder sobrevivir.

La vida de Rabanales ha atravesado por muchos altibajos, pero sin duda uno de los golpes más fuertes que recibió fue cuando lo estafaron al venderle el famoso volcán Popocatépetl.

Antes de tocar fondo, Víctor Rabanales, fue una de las máximas figuras del boxeo en México. El oriundo de Chiapas se coronó campeón mundial gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) tras vencer por nocaut a Joichiro Tatsuyoshi en Osaka, Japón en 1992.

“El Lacandón” duró poco en el trono, pues solo defendió su título una vez. En 1993 perdió frente al coreano Byun Jung-il. A pesar de que buscó conquistar de nuevo el título, no tuvo éxito y terminó retirándose a los 41 años con un récord de 49 victorias y 21 descalabros.

La "compra" del Popocatépetl

Su trayectoria boxística lo llevó a ganar millones de pesos; sin embargo, perdió una gran parte de su fortuna cuando fue estafado con la supuesta compra del volcán Popocatépetl, ubicado en los límites territoriales del Estado de México, Puebla y Morelos.

En una entrevista con la revista Proceso,  Rabanales contó que fue a las faldas del Popocatépetl con un grupo de personas le iban a vender una parte del volcán. Pero al no llegar a un trato, lo abandonaron a su suerte.

"Como no llegamos a ningún acuerdo, me abandonaron en ese lugar”, narró. 

Rabanales vendió su cinturón del CMB. (Foto: Captura Notimex)

Mientras pensaba cómo regresar con bien, dos mujeres se le acercaron a hacerle la misma oferta, la cual no dejó pasar.

"Con esas personas cerré el trato”, contó Rabanales, que en ese entonces pagó 30 mil dólares por algo que no podía comprar.

"Pensé en construir un gimnasio para trabajos de altura y algunos juegos. También tenía la idea de poner una granja de conejos. Trataba de buscarle utilidad al terreno, porque sea lo que sea me dieron los papeles y se los entregué a mi esposa”, recordó.

La ingenuidad e ignorancia de Rabanales también lo llevaron a perder un departamento en Texcoco, además de caer en las drogas y el alcoholismo, situación que lo llevó a vender su cinturón de CMB en 5,000 pesos (250 dólares) cuando su valor era de más de 300,000 pesos (15,000 dólares).

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

Deja un comentario