Raleigh- Un padre de familia de origen mexicano con siete hijos ciudadanos americanos, la mayoría de ellos menores de edad, y que fuera arrestado en su casa en Raleigh, al desconocer que debía presentarse a la corte por una multa relacionada con una infracción de tránsito, fue dejado en libertad y pudo regresar junto a su familia.

Fue una sorpresa

Tras un poco más de dos meses de permanecer arrestado en el Centro de Detención del condado de Wake en Raleigh, Vicente Marcial Noyola fue dejado en libertad la tarde del 21 de mayo, luego de que los oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) aceptaran una petición de libertad supervisada presentada por sus abogados. “Pensé que me iban a mover para el centro de inmigración”, dijo Noyola en entrevista con La Noticia. “No sabía a dónde me llevaban, cuando entendí me dio mucha alegría”, comentó.

Noyola, nacido en el estado de Guerrero (México), vive desde hace 25 años en Carolina del Norte y es el principal sustento de sus hijos menores. “Cuando me arrestaron pensé que solo era pagar la fianza de $700. No pensé que estaría en peligro de deportación”.

Vicente sufre de diabetes y necesita medicina de manera constante. Durante el tiempo que permaneció arrestado, la enfermedad afectó aún más su salud. “La alimentación no ayuda. Además, el estar pensando en lo que sucedería si me deportaban. Mi familia se separaría. En México no tengo nada”, apuntó.

Aunque Vicente salió sin pagar una fianza al ICE, aún así deberá presentarse el próximo 11 de junio a la oficina de la agencia federal en Charlotte, y en seis meses a la corte de inmigración.

“Estamos esperando a que nos llegue la carta y conseguir el abogado”, dijo a este medio, Edith Galvan, nuera de Marcial.

Trabajo de equipo

Por su parte, Viridiana Martínez del grupo Alerta Migratoria, que ha apoyado a la familia desde el comienzo de este proceso dijo a La Noticia que el caso de Vicente es un ejemplo de que “sí se puede”.

“Hay que buscar la ayuda correcta. Trabajar unidos y buscar a los congresistas. Ellos están allí para escucharnos a todos. Algunos ayudan y otros no, pero debemos hacerlo”, mencionó.

Vicente dijo sentirse contento por todas las personas que lo apoyaron al igual que con su familia que no lo dejaron solo. “Estoy muy agradecido. La gente que me apoyó, ya sea en la vigilia, presionando y hablando al centro de detención. Me siento muy feliz”.

Acerca de lo que aprendió Vicente en esta experiencia dijo que aunque fue dura, le sirvió para tener más cuidado y ser responsable con sus cosas, estar vigilante cuando se contrata un abogado y valorar más a su familia.

Paola Jaramillo

Comunicadora Social y Periodista colombiana con más de dos décadas de experiencia en producción de televisión, comunicación organizacional y medios impresos. Su trabajo como editora y reportera ha...

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