Greensboro, Carolina del Norte, ocupa el puesto 20 entre las ciudades más desafiantes para vivir en los Estados Unidos con asma, según un informe de la Fundación de Asma y Alergia de América (AAFA).

Peores ciudades para personas con asma

El 4 de mayo, la AAFA lanzó su informe Asthma Capitals™ de 2021. El informe coincidió con el Día Mundial del Asma, parte del Mes Nacional de Concientización sobre el Asma y las Alergias.

Este informe clasifica a las 100 ciudades metropolitanas más grandes de EE. UU. según el desafío que representa vivir con asma. La AAFA publica este informe para ayudar a las personas que viven en estas ciudades a abogar por una mejor atención y políticas. El informe también muestra cómo las comunidades pueden dirigir mejor su enfoque para reducir el impacto del asma.

Allentown, Pennsylvania, ocupa el primer lugar como el lugar más desafiante para vivir con asma en el informe de 2021.

La clasificación se basa en tres criterios:

  • prevalencia del asma,
  • visitas al departamento de emergencias por asma,
  • y muertes por asma

El informe también destaca los factores de riesgo que incluyen la pobreza, la contaminación del aire, el acceso a especialistas, el recuento de polen, el uso de medicamentos, las políticas de tabaquismo y la tasa de residentes sin seguro en un área.

Las cinco principales capitales del asma para 2021 son

  • Allentown, Pennsylvania
  • Baltimore, Maryland
  • Richmond, Virginia
  • Milwaukee, Wisconsin
  • New Haven, Connecticut

Greensboro, Carolina del Norte, ocupa el puesto 20 entre las ciudades más desafiantes para vivir en los EE. UU. con asma.

No hay una sola razón por la que algunas personas padecen asma. Varios factores de riesgo pueden hacer que una persona sea más propensa a contraer asma, como la herencia, la exposición al humo del tabaco o sustancias químicas agresivas, o una enfermedad. Otros factores también pueden aumentar ese riesgo y muchos de estos factores dependen del lugar donde viva una persona.

COVID-19 y asma

La pandemia COVID-19 afectó la vida diaria durante la mayor parte de 2020. La pandemia influyó en algunos cambios en los resultados de salud y factores de riesgo como la exposición al polen, el uso de medicamentos y las visitas a la sala de emergencias

En 2020, menos personas experimentaron alergias al polen debido a las restricciones de COVID-19, recomendaciones para permanecer en interiores y otras medidas preventivas como el uso de mascarillas. Como resultado, el uso de medicamentos para el asma a largo plazo también disminuyó junto con menos personas que acudieron a las salas de emergencia de los hospitales por asma.

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Marlen Cardenas

Estudiante Diversity Scholar de periodismo y relaciones públicas en la Appalachian State University. Nació en Monterrey, México. Actualmente vive en Carolina del Norte. Periodista de La Noticia y The...

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