Crear hábitos de salud dental en los adolescentes es todo un reto, aun cuando hayan aprendido consejos básicos en la primera infancia. Desde hacer que recuerden el cepillado diario, hasta guiarlos en la manera de cuidar sus dientes evitando acciones que deterioran la cavidad bucal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la adolescencia como la etapa que transcurre entre los 10 y 19 años, considerándose dos fases, la adolescencia temprana de 10 a 14 años y la adolescencia tardía de 15 a 19 años. En este período brotan los dientes permanentes por completo, lo que obliga a protegerlos para el resto de la vida.

Cambios que exigen hábitos

Los cambios hormonales que se dan en la adolescencia influyen en la dentición. Adicionalmente, no es un secreto que es cuando también comienzan los actos de rebeldía y, en ocasiones, un ligero descuido en los hábitos de aseo personal. Es aquí donde puede perderse parte del camino avanzado en la educación de salud dental iniciada en los niños.

Por otro lado, están los caprichos de los jóvenes, ante su exposición a influencias de moda que no favorecen la salud dental. En particular: perforarse la lengua, fumar, ingerir alcohol.

Un tercer bloque de cambios se da con los hábitos alimenticios poco sanos. Esto, por consumo de alimentos bajos en nutrientes y exceso de azúcares refinadas. Se suman los desórdenes para no subir de peso que conllevan a la bulimia (expulsión de alimentos ingeridos) o anorexia (restricción alimenticia).

Principales afecciones dentales en los adolescentes

Los cambios mencionados impactan profundamente en la salud de los jóvenes y tienen repercusiones dentales:

  • Dejar de cepillarse abre la puerta a las caries.
  • Fumar o beber alcohol mancha los dientes.
  • Algunos alimentos crean halitosis (mal aliento).
  • La bulimia o anorexia pueden generar osteoporosis y, por tanto, dañar la estructura y firmeza de los dientes.

Recomendaciones básicas para los adolescentes

Estudios relacionan algunas enfermedades de adultos con la mala higiene dental que viene desde la adolescencia. ¿Cómo evitarlos?

  • Cepillarse los dientes mínimo tres veces al día, después de cada comida. Mantener un kit de aseo portátil es útil para que esto sea posible fuera de casa.
  • Contar el tiempo del cepillado. La Fundación Nemours para la Salud de Adolescentes recomienda que se cumplan dos a tres minutos.
  • Usar el hilo dental por lo menos una vez al día.
  • Pedir al odontólogo recomendación acerca del uso de enjuagues bucales.
  • Verificar que la pasta dental contenga flúor.
  • Reducir el consumo de dulces, golosinas, jugos procesados y refrescos.
  • Beber suficiente agua al día.
  • Visitar al odontólogo cada 6 meses.
  • Programar limpiezas dentales en las citas al dentista cuando sea preciso.

Los padres siguen jugando un rol importante en cuanto a sensibilizar a los jóvenes acerca de la importancia de crear rutinas de aseo dental. No solo por estética. Sino también recordarles cómo afectan las relaciones interpersonales. Los adultos también pueden dar el ejemplo con sus propios hábitos de higiene dental dignos de imitar.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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