Para todos los mexicanos la llegada del mes de septiembre significa dos cosas, celebrar la independencia del país por todo lo alto y hacerlo degustando algunos de sus tradicionales platillos como los deliciosos Chiles en Nogada que justo tienen su origen en la Guerra de Independencia.

La Independencia de México comenzó en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el cura de Dolores, Miguel Hidalgo, llamó a las armas a los mexicanos para acabar con el yugo de los españoles.

11 años después, para celebrar la culminación de la guerra, las monjas del convento de Santa Mónica en Puebla elaboraron un platillo en honor al caudillo Agustín de Iturbide, que fue uno de los artífices del triunfo mexicano.

Sin embargo, el historiador y arqueólogo, Eduardo Merlo, dice que esa versión es incorrecta.

Los deliciosos Chiles en Nogada y su verdadero origen

Merlo, actual Coordinador de Arqueología en el Centro INAH de Puebla cuenta otra historia.

En su artículo 'El mito de los chiles en nogada y la bandera de las tres garantías' dice que el platillo ya existía.

'El chile en nogada fue un platillo que el caudillo disfrutó, pero no fue inventado para él, era un platillo que ya existía y no como plato fuerte, sino como postre.'

Para Merlo, el origen verdadero de los Chiles en Nogada se remonta al Virreinato de la Nueva España.

Y es que los primeros españoles en México eran de Andalucía, con una gran gran tradición repostera heredada por los árabes.

Merlo asegura que en esa época la corte novohispana celebraba las ocasiones importantes con banquetes abundantes y variados de al menos 14 tiempos.

Y dichos banquetes eran encargados a las monjas, que acostumbraban cocinar en las fiestas señoriales.

'En España acostumbraban rellenar el pimiento de algo y por eso a las monjas se les ocurrió rellenarlo de fruta fresca y capearlo para presentarlo como postre.'

En ese entonces, el platillo se conoció como 'Chile relleno de frutas bañado en salsa de nuez'.

De postre a platillo principal

Tras haber proclamado el Plan de Ayala y triunfar en la Independencia, se celebró un banquete por el cumpleaños de Iturbide.

'Las monjas escucharon la historia y con mucha inteligencia elaboraron el postre (que ya existía), pero lo bañaron en salsa de nuez de Castilla, lo que lo daba una blancura y le pusieron verde el perejil y rojo la granada.'

'Se llevaron al postre a la casa del obispo donde fue el banquete y le dijeron al caudillo: mire éste ya tiene la bandera de las Tres Garantías.'

El postre encantó al caudillo y se popularizó por todo el territorio mexicano.

Sin embargo, la guerra dejó pobre a mucha parte del país, por lo que los festines de 14 tiempos se acortaron.

Hasta que un día a alguien se le ocurrió llenar el chile de carne en lugar de frutas para hacerlo platillo principal.

'Las monjas dicen que este postre lo hacían en ocasión de la fiesta de su patrono San Agustín el 28 de agosto, y la mente popular que no sabe distinguir dice que lo inventaron para Iturbide por su cumpleaños', concluye Merlo.

Daniel González

Periodista egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García en México y con 17 años de experiencia. Amante de los viajes y las historias que de ellos emanan. Un buen libro, una buena película...

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