El acoso sexual no es un juego

Hace un par de años el cineasta aficionado Rob Bliss, decidió poner en evidencia las experiencias de su novia, quien se quejaba de ser acosada en la calle. Con una cámara oculta, filmó durante 10 horas a la actriz Shoshana B. Roberts caminando en silencio alrededor de la ciudad de Nueva York. Durante ese tiempo, recibió más de 100 comentarios sexistas de varios hombres con los que se cruzó. Algunos incluso la siguieron durante varios minutos. Algunos podrían pensar que este tipo de incidentes sólo podrían pasar en una metrópoli como Nueva York, pero la realidad es que esa calse de incidentes ocurren a diario a lo largo de Carolina del Norte.

Desde hace varias semanas hemos recibido correos electrónicos y llamadas telefónicas de lectoras quienes aseguran haber sido víctimas de este tipo de acoso en lugares como la calle, en plantas procesadoras, oficinas, restaurantes, incluso en autobuses públicos, en diferentes puntos de nuestro estado.

El acoso sexual constituye una serie de agresiones, que pueden ir desde miradas y comentarios inapropiados, pasando por insinuaciones y chistes de doble sentido, hasta serios abusos como amenazas o contacto físico indeseado.

Generalmente los acosadores no miran esto como un problema, pues algunos lo toman como un juego, muchos incluso piensan que están halagando a una mujer cuando le dicen alguna vulgaridad, pues están reconociendo su belleza. Otros finalmente, incapaces de asumir su propia responsabilidad, echan la culpa de este comportamiento a las propias mujeres. Nada más ajeno a la realidad.

Algunos psicólogos y trabajadores sociales opinan que el acoso sexual severo o crónico puede tener los mismos efectos psicológicos en las víctimas que la violación o la agresión sexual.

El acoso sexual es una forma de discriminación de género, tanto desde una perspectiva legal como en su concepto. Si bien los hombres pueden ser también objeto de acoso sexual, la realidad es que en nuestra comunidad, la mayoría de víctimas son mujeres.

¿Qué motiva a un hombre a decir vulgaridades o comentarios inapropiados a una mujer? ¿Realmente un hombre en su sano juicio puede pretender ser correspondido faltándole el respeto a una mujer? Si bien el machismo es un problema social prevalente en la sociedad, la falta de educación y los problemas psicológicos de los agresores son factores determinantes en este tema, pues estos individuos no miran a las mujeres como seres humanos sino como objetos sexuales.

No debe consentirse ninguna situación de acoso. Si usted siente que es víctima de acoso sexual, se recomienda actuar con cabeza fría, recoger pruebas (como un video, por ejemplo) y denunciar.

Si usted no es objeto de acoso sexual, pero conoce a alguien que lo hace y que lo considera un juego, o una broma, no sea cómplice de ese comportamiento denigrante y confronte al acosador.

Diego Barahona A.

Periodista, editor, asesor, y presentador. De 2016 a 2019 el periodista más galardonado en Estados Unidos por los Premios José Martí. Autor del best seller: ¿Cómo leer a las personas? dbarahona@lanoticia.com

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