José Antonio Hernández en el trabajo antes de accidentarse.

Charlotte - José Antonio Hernández, un trabajador de construcción mexicano de 35 años, tuvo que entrar en huelga luego de que la compañía para la que trabajaba rehusó pagarle los gastos médicos, tras lesionarse en el trabajo.

Hernández comenzó a trabajar para la empresa el 25 de agosto del 2016, cargando y colocando varillas de acero en puentes y edificaciones.

Hernández entró en huelga el 12 de marzo luego de que la compañía no pagó ninguna de las cuentas médicas, tras accidentarse el 18 de diciembre en la construcción de un puente en la Interestatal 77 en Charlotte.

“Estaba doblando unas varillas, y un compañero que hacía lo mismo me enterró por accidente una varilla en la pierna izquierda abajo de la rodilla”, comentó Hernández a La Noticia.

El trabajador fue sacado del área de trabajo y después de 50 minutos fue llevado a una clínica del área, donde le cerraron la herida y le dieron una orden para reposar de cuatro a seis semanas.

“Mi supervisor dijo que regresara a trabajar, pero al ver la orden me mandó para la casa, y le dije que tendría problemas porque no me pagarían mi cheque semanal”, comentó el trabajador.

Hernández recibió dos semanas de pago, y dos cheques de otras horas trabajadas, pero a partir del 5 de enero la compañía dejó de pagarle.

“El dueño de la compañía me aseguró que si no regresaba a trabajar no me pagarían nada. No trabajo, no dinero, me dijo”, comentó el trabajador.

Encuentra ayuda

Hernández dijo que habló con unos excompañeros que habían salido a huelga por los supuestos abusos de la compañía, quienes recibían asesoramiento y ayuda de Trabajos con Justicia, entidad que hace parte de la Coalición por la Justicia y Respeto en la Industria de la Varilla (JRRIC).

“Ellos me contactaron con un abogado de compensación laboral, me interpretaron y siguen asesorándome hasta hoy”, contó.

El abogado logró conseguirle a Hernández una segunda opinión de un especialista, quien ordenó una restricción de un mes de no levantar más de 10 libras de peso.
El trabajador llevó la orden y se la entregó al capataz, y empezó a laborar el 2 de febrero.

“Desde ahí empezó un acoso hacia mi de parte de la compañía, me sentí humillado, me decían que no valía nada, y tuve ganas de renunciar y buscar otro trabajo, pero decidí hacer oídos sordos, tenía que luchar por mis derechos y que la gente supiera lo que pasa en esa compañía”, contó.

José Antonio Hernández y otros trabajadores estuvieron protestando frente a las oficinas del DOT en Raleigh. Cortesía TJ.

Trabajos con Justicia lleva cerca de un año haciendo protestas y tocando las puertas del Departamento de Transporte (DOT), para que deje de contratar a esa empresa hasta que resuelva los reclamos de los trabajadores.

“Ellos no pagan los gastos médicos cuando se lesionan los trabajadores, no suministran equipo de seguridad, ni agua, y no los entrenan, están violando sus derechos y las políticas de OSHA”, manifestó Julio Fernández, organizador de Trabajos con Justicia.

Durante tres semanas La Noticia intentó contactar a Bruce Rangel de Border Rebar por diferentes medios, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.

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