Simone Biles volvió a competir en Tokio y lo hizo revalidando el bronce que consiguió hace cinco años.

Dejando atrás los "twisties" la superestrella ejecutó una sencilla pero impecable rutina en la final de viga de equilibrio, para llevarse su séptima medalla olímpica. Con ella, además igualó a Shannon Miller como las gimnastas estadounidenses más laureadas.

Esta se siente mejor que la medalla de bronce en viga de Río porque hice una buena rutina en viga", dijo.

En Tokio esta fue su segunda presea. Aunque de seguro le esperaban otras de no haber sido por el bloqueo mental que le impedía girar en el aire y por la cual decidió retirarse de varias competencias.

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Tras su ejercicio, con una salida sin giros en el aire, obtuvo una puntuación de 14.000. Fue suficiente para subir al podio por detrás de las chinas Guan Chenchen, oro con 14.633, y Tang Xijing, que se quedó con la plata con 14.233 puntos.

Estaba nerviosa pero me sentí bastante bien", añadió Biles. Entre el público, se notó la presencia del presidente del COI, Thomas Bach.

Biles llegó a la pista del Centro de Gimnasia de Ariake 90 minutos antes de la final, vestida con un leotardo rojo, blanco y azul con casi 5,000 cristales. La verdad es que si estaba nerviosa como dijo, no se notaba. Calentó como un día normal en el gimnasio que tiene con su familia a las afueras de Houston, saltó dos veces a la viga para repasar su rutina y clavó su salida ante los aplausos del público y el zumbido de docenas de cámaras.

Simone Biles se llevó así su bronce y volvió a demostrar su calidad como atleta.

Desarrollado por La Noticia con información de AP.

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Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruto de leer y escribir. Soy madre y esposa agradecida con la vida. jgimenez@lanoticia.com

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