Bayern Münich consiguió el ansiado sextete. (Foto: FCBayern)

"Somos lo que somos, pero los sueños nos permiten ser lo que queremos ser", dijo el arquero de Tigres, Nahuel Guzmán, a sus compañeros durante un discurso el día de su cumpleaños, horas antes de disputar la Gran Final del Mundial de Clubes 2020 frente al Bayern Münich.

Y así salieron los pupilos de Ricardo el "Tuca" Ferretti, con el corazón en la mano y un gran orden táctico para presionar línea por línea a una auténtica maquinaria de generar futbol como lo es el Bayern Münich.

Decepcionados por la derrota, pero con el consuelo de haberle plantado cara el mejor equipo del mundo, Tigres se puede jactar de haber dado el mejor papel de un equipo mexicano en el Mundial de Clubes.

Conscientes que enfrente tenían a un equipo que le marcó ocho goles al Barcelona en la Champions League, Tigres salió al terreno de juego precavido, pero con personalidad. Aquino y Quiñones hacían puntuales coberturas defensivas constantemente y Luis el "Chaka" Rodríguez, acostumbrado a explotar la banda derecha, jugaba mesuradamente sabiendo que enfrentaba en ese carril al joven portento físico Alphonso Davies.

A pesar de un buen inicio de Tigres, el transcurrir del encuentro fue asestándole golpes de realidad provenientes de contadas "pisadas al acelerador" por parte del Gigante de Baviera, que jugó a medio gas y sin importantes hombres como Goretzka, Müller o Boateng.

Contrario a los pronósticos, los felinos se marcharon al descanso con el arco en cero gracias a un gol anulado a Kimmich por fuera de lugar de Lewandowski.

En el complemento comenzó y la pregunta fue ¿cuánto más podían resistir los felinos? El esfuerzo de Tigres fue gigante; sin embargo, el error que los alejó de la gloria fue milimétrico. Carlos Salcedo habilitó a Lewandowski, quien chocó con Nahuel en su remate y Pavard definió con el arco desguarnecido. La jugada se revisó en el VAR y el silbante validó el gol, pero las repeticiones mostraron que existía una mano por parte del ariete del Bayern.

Fue así como el Bayern Münich emuló la hazaña del Barcelona de 2009, y consiguió el sextete sin dar mucho de qué hablar en un encuentro que fueron superiores y ganaron con lo justo.

Aldo Mendoza

Egresado de la carrera de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM. amendoza@lanoticia.com

Deja un comentario