Para muchos padres la homosexualidad es un asunto que no quisieran tener que escuchar de parte de sus hijos/as. Y, aunque pudieran tener la sospecha de que alguno de sus hijos está pasando por un proceso de identidad, prefieren ignorarlo porque tienen miedo de confirmar sus sospechas.

Muchas veces las creencias religiosas y/o culturales producen conflicto con la aceptación o no aceptación de la homosexualidad. En este artículo, no es mi intención debatir sobre qué posición deben asumir ante la homosexualidad. Esta posición es muy probable que esté influenciada por las enseñanzas familiares, culturales y religiosas, además de, por experiencias personales y/o información médica o científica que hayan leído.

De acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría, desde el 1973 la homosexualidad fue eliminada del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Esto quiere decir que para la Asociación Americana de Psiquiatría, la homosexualidad no es considerada como un trastorno mental, a menos que sea objeto de mucha angustia emocional para la persona que se encuentre en conflicto con su identidad.

Más allá de lo que podamos pensar sobre la homosexualidad, es importante que reflexionemos sobre cuál es la mejor manera de acercarnos a este asunto y que refleje el amor por nuestros hijos, sin necesariamente renunciar a nuestras creencias particulares.

¿Qué no debemos hacer si nuestro hijo nos confiesa que es homosexual?

No cerremos el canal de comunicación. Los padres son la fuente principal de apoyo emocional que pueden tener los hijos.

No tenemos que tener todas las respuestas en el momento. Está bien que le expresemos a nuestro hijo lo difícil que puede ser entender o comprender su identidad, pero que estamos dispuestos a buscar ayuda para manejar la situación.

No condicionemos nuestro amor. El amor es un sentimiento que es incondicional, aunque eso no significa que estemos en acuerdo con las decisiones de las personas que amamos.

¿Qué podemos hacer?

Buscar ayuda profesional si pensamos que el asunto nos produce mucha tensión y que necesitamos un mediador que nos ayude a manejar el conflicto familiar que puede producirse.

Si tenemos una sospecha sobre la identidad de un hijo y no sabemos cómo hablarles, podemos buscar ayuda profesional para que nos orienten sobre cuál es la mejor manera de hablarlo con nuestro hijo.

Algunos padres pueden sentir preocupación y tristeza sobre cuál será el futuro de un hijo homosexual dentro de la sociedad. La realidad es que aún hay mucha discriminación en la sociedad hacia personas que son homosexuales y pueden ser objeto de burlas y de prejuicios. Es por eso que es importante que la familia se convierta en fuente de apoyo y node odio.

Es muy probable que su hijo necesite ayuda profesional para ayudarlo a manejar los conflictos que pudiera estar enfrentando en su diario vivir en la escuela, trabajo, etc. Recuerden que esta información no sustituye una consulta con un profesional de la salud emocional. Para mayor información pueden llamar al 984-974-3795.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D.

Mae Lynn Reyes-Rodríguez, Ph.D. Psicóloga Clínica e Investigadora Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill Departamento de Psiquiatría

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